Claves para ponerse en forma a partir de los 40

Claves para ponerse en forma a partir de los 40

Muchos son los que entre los treinta y tantos y los cuarenta y pico deciden  ponerse en forma otra vez, o incluso por primera vez en su vida. Muchos empiezan a correr, otros se presentan en un gimnasio para “hacer máquinas” o se apuntan a todas las clases de cardio que pueden. Pero ¿cuántos realmente lo consiguen? La verdad, muchos -demasiados- se quedan por el camino. Y lo hacen porque no lo han enfocado bien. En este artículo te vamos a dar unas claves para que ponerse en forma a partir de los 40 sea posible -ojo, nadie ha dicho ni dirá que sea fácil-.

Ponerse en forma a partir de los 40: algunas ideas para empezar

A los 40 todavía somos jóvenes. ¡Por supuesto! Pero ya no somos unos chavales. Empezamos con nuestros problemas de salud, muchas veces por sobrecargas, movimientos repetitivos o lesiones anteriores, o por otros motivos.

Así que, para empezar, lo primero que debes hacer si quieres ponerte en forma a partir de los 40 es hacerte un chequeo. Mucha gente se echa para atrás solo por no ir al médico. Pero es algo muy importante.

Otra cosa que tienes que tener muy clara es qué quieres conseguir; es decir, cuáles son tus metas. Ten en cuenta que mejorar tu capacidad aeróbica es una buena meta, para estar menos cansado. Pero no olvides que aumentar tu masa muscular es también muy importante. No estamos hablando de “ponerse cachas”, no. La masa muscular es importante para mantener un buen tono muscular y es imprescindible para un buen rendimiento físico y para evitar y prevenir lesiones y caídas. Y no me digas que “pasas” de hacer pesas, porque hay otras opciones. Sigue leyendo, que todo llega.

Y una última idea para empezar: si no tienes ni idea de qué hacer, pide consejo profesional.

Qué tipo de ejercicio hacer y no hacer para ponerse en forma a partir de los 40

La pregunta del millón. La respuesta no es única: todo depende del punto de partida de cada uno y de las posibilidades. En cualquier caso, lo que hagas debería englobar tres aspectos: ejercicio cardiovascular (aeróbico), entrenamiento de fuerza y entrenamiento de flexibilidad.

Pero vamos con unas aclaraciones.

Ejercicio cardiovascular

El ejercicio cardiovascular no tiene por qué ser de alto impacto. Caminar a paso ligero durante 30 minutos o más (cuanto más mejor) es un ejercicio excelente. Pero si esto no te gusta mucho o no te motiva suficiente, tienes muchas opciones en el gimnasio para hacer ejercicio aeróbico sin impacto. Con opciones “cañeras” o otras más moderadas.

Ejercicio de resistencia

Si no te gusta hacer pesas y entrenar en las máquinas del gym puedes optar por clases colectivas o entrenamientos en las que se haga este tipo de trabajo físico. Ten en cuenta que “hacer pesas” no implica un trabajo de musculación necesariamente. Si enfocas el trabajo a la tonificación muscular podrás obtener muy buenos resultados.

Flexibilidad

Una cosa es estirar y otra muy diferente es trabajar la flexibilidad. ¿Cómo hacerlo? Con clases de streching, de pilates o de yoga. Lo bueno de estas dos últimas disciplinas es que se trabaja también la fuerza y, en algunos casos, la capacidad cardiovascular. Y, además, te llevas un bonus de trabajo de respiración, equilibrio y coordinación.

Lo que no debes hacer para empezar

Si no estás en forma no deberías empezar a hacer ejercicios muy intensos. ¿Por qué? Primero, porque las agujetas te van a destrozar. Segundo, porque te puedes hacer daño. Tercero, porque te puedes lesionar (y muy seriamente).

Si lo que quieres es correr una maratón, hacer crossfit o practicar jiu jitsu, por poner algunos ejemplo, perfecto, fíjalo en tus metas, pero a medio plazo. Empieza haciendo un ejercicio adaptado a tu estado y posibilidades físicas actuales. Ponte en forma, adapta tu cuerpo y luego hablamos.

Por qué empezar a hacer ejercicio a partir de los 40

Hacer ejercicio tiene muchos beneficios para la salud, tanto física como mental. Por una parte, además de sentirte mejor, tu cuerpo será más resistente a enfermedades y reducirás el riesgo de padecer enfermedades “muy chungas”, como el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Hemos publicado decenas de artículos sobre esto en este blog. Puedes echar un vistazo y comprobarlo.

Por otra parte, tu salud mental también se verá muy beneficiada. Además de ayudarte a lidiar con el estrés, el ejercicio te ayudará a tener más confianza en ti mismo, a mejorar la imagen que tienes de ti mismo, a ganar autoconfianza. Además, el ejercicio ayuda a mejorar los procesos cerebrales, mejorando tu memoria, tu productividad y tu creatividad, entre otras capacidades.

Más información

En el blog de PuntoSeguro.com hemos publicado muchos artículos sobre los beneficios de hacer ejercicio. Algunos de los más interesantes son estos:

Participa en el #RetoPuntoSeguro y muévete

Ya te lo hemos dicho muchas veces: el ejercicio te mantiene joven y sano. Y te ayuda a superar el #RetoPuntoSeguro y beneficiarte de todas sus más ventajas.  Además de tener controlada tu actividad física diaria podrás obtener descuentos y regalos con tu seguro de vida o salud.

Si te ha gustado el artículo queremos pedirte un pequeño favor:

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