Seguro de amortización de hipoteca: cubrir el riesgo compensa cuando tu familia no podría conservar la vivienda sin tus ingresos. Contratarlo con el banco es otra cosa, porque su póliza cuesta de media un 80 % más que la misma cobertura fuera de la entidad. La Ley 5/2019 te permite presentar una póliza equivalente de cualquier compañía, y el banco está obligado a aceptarla sin empeorar tu préstamo. Actualizado: agosto de 2026.

El banco te pone sobre la mesa un seguro de amortización de hipoteca justo cuando estás a punto de firmar el préstamo, con una rebaja en el tipo de interés si lo contratas con ellos. En ese momento tienes prisa, la operación depende de mil cosas y nadie te ha explicado cuánto cuesta ese producto a lo largo de veinte o treinta años.

El banco puede ofrecerte esa póliza y condicionar a ella una mejora del diferencial, pero no puede imponerte que la contrates con él para concederte la hipoteca. Lo que decide si el paquete compensa es la diferencia entre lo que cuesta ese seguro dentro y fuera de la entidad, comparada con lo que te ahorras en intereses.

En PuntoSeguro, como especialistas en seguros de vida, sabemos lo importante que es garantizar que tu familia no herede deudas si te ocurre algo. Por eso, en este artículo te explicamos qué es un seguro de amortización de hipoteca, qué tipos hay, si te merece la pena contratarlo y cómo puedes ahorrarte hasta un 90% en las primas.

El seguro de amortización de hipoteca compensa según dónde se contrate

El seguro de amortización de hipoteca cubre el riesgo de que tu familia pierda la vivienda, y esa parte casi nadie la discute. La decisión que de verdad cambia lo que pagas es dónde lo contratas, y ahí la póliza del banco parte con desventaja frente a la misma cobertura contratada fuera de la entidad.

Si falleces o quedas en invalidez absoluta antes de terminar de pagar, la aseguradora cancela el capital pendiente y la vivienda queda libre de cargas. Tus herederos no tienen que elegir entre asumir la deuda o vender la casa con prisa.

Una póliza contratada con la entidad que concede el préstamo suele revisarse al alza cada año, queda atada a la vida del préstamo y, en la modalidad de prima única, se paga por adelantado con intereses. Ese sobrecoste se arrastra durante veinticinco años por una cobertura idéntica y no aparece en la cuota mensual.

Para decidir, simula el escenario.

Si mañana faltaras y tu familia pudiera seguir pagando la cuota con lo que tiene, la cobertura es opcional. Si no pudiera, hay que cubrirla, y entonces la pregunta pasa a ser cuánto capital y con quién. Un seguro cumple su función cuando traslada a la aseguradora una pérdida que tu economía no podría absorber.

Qué cubre un seguro de amortización de hipoteca y qué deja fuera

Un seguro de amortización de hipoteca cubre el fallecimiento por cualquier causa y, si contratas esa garantía, la invalidez absoluta y permanente. La aseguradora paga al banco el capital pendiente en ese momento. Fuera quedan la incapacidad laboral temporal, las enfermedades graves que no provoquen fallecimiento y la hospitalización.

El capital asegurado se ajusta al saldo que debes. A medida que amortizas, baja la cantidad que la aseguradora tendría que pagar, y con ella baja la parte del precio que depende del capital.

El cuestionario de salud es la pieza que más problemas da después. La Ley de Contrato de Seguro obliga a responderlo con veracidad, pero exonera de declarar aquello que la aseguradora no pregunta, y el contrato tiene que recoger de forma destacada sus exclusiones. Guarda copia de lo que firmaste y respóndelo tú, sin que lo rellene un tercero por rapidez.

El error más frecuente al contratar es dar por hecho que este seguro cubre quedarse sin trabajo o de baja, cuando solo responde ante el fallecimiento y la invalidez permanente. Si lo que te preocupa es una baja larga o un despido, ese riesgo se cubre con un contrato distinto, con sus propias carencias y sus límites de cuotas.

En qué se diferencia del seguro de vida riesgo y del de protección de pagos

Tres productos se confunden bajo el mismo nombre comercial. El seguro de amortización cancela la deuda hipotecaria, el seguro de vida riesgo entrega un capital a tu familia y el seguro de protección de pagos cubre cuotas ante desempleo o baja laboral. Cada uno responde ante riesgos distintos y se contrata por separado.

ProductoRiesgo que cubreQué pagaA quién protege
Amortización de hipotecaFallecimiento e invalidez permanenteEl capital pendiente del préstamoAl banco como primer beneficiario
Vida riesgoFallecimiento e invalidez permanenteEl capital que hayas contratadoA quien designes como beneficiario
Protección de pagosDesempleo, incapacidad temporal y otros eventosUn número limitado de cuotasAl titular mientras dura el siniestro

Comparación de los tres productos que se ofrecen junto a una hipoteca.

La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones define los seguros de protección crediticia como los que cubren el impago de una hipoteca, un crédito o una tarjeta por fallecimiento, incapacidad temporal o permanente, desempleo u otros eventos que afecten a la capacidad de pago. Bajo esa etiqueta caben coberturas muy distintas, y el seguro de protección de pagos que ofrece cada entidad no siempre las incluye todas.

Antes de pagar por la cobertura de desempleo, comprueba qué entiende la póliza por desempleo involuntario, cuántas cuotas paga como máximo y cuánto dura la carencia inicial. Si tu régimen laboral no encaja con esa definición, esa parte de la prima cubre un riesgo que después no vas a poder reclamar.

Prima anual o prima única financiada, qué cambia en lo que pagas

La forma de pagar el seguro cambia lo que acabas desembolsando y la libertad que te queda después. El temporal anual renovable se abona cada año y se puede cancelar en cada vencimiento. La prima única financiada se cobra entera al principio y se suma al capital del préstamo.

Seguro temporal anual renovable, qué implica pagar cada año

El temporal anual renovable dura lo mismo que la hipoteca, aunque se renueva cada año. La prima se recalcula en cada renovación, sube con la edad y baja con el capital pendiente. Puedes cancelarlo en cada vencimiento anual, sin quedar atado al resto de la vida del préstamo.

Esa renovación anual es también la ventana para comparar. Cada año recibes un precio nuevo y cada año puedes llevarte la póliza a otra compañía si encuentras las mismas garantías más baratas. Un seguro que se revisa cada doce meses te devuelve la capacidad de negociar que pierdes en cuanto firmas una prima cerrada para veinticinco años.

Prima única financiada, qué te cuesta de verdad

La prima única financiada se paga de una sola vez, pero ese pago se incorpora al capital de la hipoteca y se devuelve en cuotas con sus intereses. Acabas pagando intereses sobre el seguro durante toda la vida del préstamo, y la póliza queda atada a la operación desde el primer día.

En abril de 2026, la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones publicó una nota de supervisión que puso esta modalidad bajo vigilancia. El supervisor espera que el cliente pueda elegir entre prima única y prima periódica, que reciba por separado el cuadro de amortización de esa financiación, que se le explique cuánto aumenta su deuda y qué intereses genera y que se le informe del derecho a la devolución de la parte de prima no consumida.

El supervisor europeo llegó antes a la misma conclusión. La revisión temática que EIOPA publicó en 2022 sobre los seguros vinculados a créditos encontró que el 83 % de los bancos analizados ataba el seguro a su producto de crédito, y que el 43 % de las aseguradoras exigía el acuerdo de la entidad antes de dejar cancelar la póliza.

Antes de firmar una prima única financiada, pide el cuadro de amortización de esa prima separado del de la hipoteca, porque sin ese documento no hay forma de saber cuánto estás pagando por el seguro.

Capital decreciente o constante, según a quién quieras proteger

El capital decreciente sigue la curva de tu deuda y resulta más barato, porque cada año asegura menos dinero. El capital constante mantiene la misma cifra durante toda la póliza y deja un remanente para tu familia una vez que el banco cobra lo suyo. El segundo cuesta más y protege más allá de la hipoteca.

Con capital decreciente hay que comprobar que la curva del capital asegurado no cae más deprisa que el saldo real de tu préstamo. Si la póliza reduce cobertura a un ritmo distinto del cuadro de amortización, llega un momento en que lo asegurado no alcanza para cancelar la deuda pendiente.

Si además de cancelar el préstamo quieres dejar un capital a los tuyos, una póliza decreciente para la deuda junto a otra constante para la familia suele funcionar mejor que forzar una sola a cubrir dos objetivos a la vez.

Qué puede exigirte el banco y qué no según la Ley 5/2019

Ningún banco puede obligarte a contratar con él el seguro de amortización de hipoteca. La Ley 5/2019 le permite exigir una póliza que garantice el préstamo, pero le obliga a aceptar cualquier alternativa con condiciones y prestaciones equivalentes, sin cobrarte por analizarla y sin empeorar por ello tu préstamo.

La libertad de aseguradora se mantiene en cada renovación anual, no solo el día de la firma. Otra cosa es el seguro voluntario que únicamente sirve para mejorar el tipo de interés, porque al contratarlo fuera puedes perder esa mejora y entonces hay que hacer números.

El único seguro exigible en una hipoteca es el de daños sobre la vivienda, que suele ir dentro del seguro de hogar. Todo lo demás entra en el terreno de la negociación, y hay margen para conseguir la hipoteca sin contratar el seguro con el banco si llegas con la información preparada. El banco puede ofrecerte la póliza. Lo que la ley no le permite es condicionar la concesión del préstamo a que la contrates con él.

Si cancelas la hipoteca antes de tiempo, por venta de la vivienda o por amortización anticipada, el seguro accesorio del que el banco sea beneficiario se extingue y tienes derecho al extorno de la parte de prima no consumida. Lo recoge el artículo 23 de la Ley 5/2019, que también te permite conservar la póliza si designas a otro beneficiario.

La Ley de Contrato de Seguro añade una ventana corta que casi nadie usa. En un seguro de vida individual de más de seis meses de duración tienes 30 días desde que te entregan la póliza para resolverlo sin dar motivos y sin penalización. Esa facultad no se presume en las pólizas colectivas donde el banco figura como tomador y el cliente solo está adherido.

Según PuntoSeguro, la primera comprobación antes de aceptar el seguro del banco es pedir por escrito las condiciones de la garantía que la entidad exige, porque solo con ese documento se puede buscar una póliza equivalente.

Cuánto cuesta un seguro de amortización de hipoteca dentro y fuera del banco

El precio de un seguro de amortización de hipoteca depende de tu edad, del capital pendiente y de si incluyes la garantía de invalidez. Para una persona de 45 años con 100.000 € de capital, en PuntoSeguro arranca en 80 € al año. El seguro del banco cuesta de media un 80 % más para ese mismo perfil.

PerfilSolo fallecimientoFallecimiento e invalidezRenovación hasta
32 años y 50.000 €Desde 17 €/añoDesde 35 €/año80 años
45 años y 100.000 €Desde 80 €/añoDesde 122 €/año80 años
44 años y 50.000 € + IPADesde 69 €/añoDesde 80 €/año80 años

Precios orientativos para un perfil no fumador y sin patologías previas. Datos de comparaciones realizadas en PuntoSeguro. Actualizado a marzo de 2026.

Esa diferencia no se nota en la cuota mensual, que es donde mira todo el mundo al firmar. Se nota al sumar veinte o veinticinco años de primas, y crece con el tiempo, porque el precio del seguro sube con la edad mientras el capital asegurado va bajando.

Para dimensionar la deuda que se está asegurando sirve el importe medio de las hipotecas en España. Según la Estadística de Hipotecas del INE, en mayo de 2026 se inscribieron 42.213 hipotecas sobre viviendas, con un importe medio de 174.866 euros y un tipo de interés medio del 2,98 %.

Sobre un saldo de esa magnitud, un sobrecoste anual de doscientos o trescientos euros en la póliza deja de ser calderilla en cuanto lo multiplicas por los años que te quedan de préstamo.

Para poner tu escenario al lado del de tu banco necesitas la misma edad, el mismo capital y las mismas garantías en las dos ofertas. Ese ejercicio está hecho en el ranking de seguros de vida para hipoteca y en la guía sobre cómo comparar el seguro del banco.

Cuándo la bonificación del tipo de interés compensa el precio del seguro

La bonificación del tipo de interés compensa cuando el sobrecoste de la póliza del banco resulta menor que el ahorro en intereses que consigues. El término de comparación correcto es lo que costaría la misma cobertura en otra compañía, porque el seguro lo vas a pagar en cualquier caso.

El Banco de España publicó un ejemplo que ilustra el cálculo. Sobre una hipoteca de 100.000 euros a veinte años al 3,5 %, un seguro de vida de 25 euros al mes rebaja el tipo al 3,2 %. La bonificación ahorra 3.672 euros de intereses, pero las primas suman 6.000 euros a lo largo de esos veinte años.

EscenarioCoste total con intereses y seguroDiferencia
Sin contratar seguro39.190,40 €
Con el seguro de vida del banco41.518,40 €+2.328,00 €

Ejemplo hipotético del Banco de España. El propio supervisor advierte de que las cifras se han elegido para el ejemplo y no se corresponden con precios reales de mercado.

Esos 2.328 euros de más compran una cobertura, así que no son una pérdida sin contrapartida. Lo que demuestra el cálculo es que la rebaja del tipo de interés no vuelve gratis la póliza, y que el ahorro anunciado en la oficina se evapora en cuanto sumas lo que pagas por el producto bonificador.

Lo que más encarece un seguro de vida hipotecario es aceptar la primera oferta sin haber pedido la simulación de la hipoteca sin vinculaciones.

Pide a tu banco estas tres simulaciones por escrito antes de decidir:

  • Hipoteca sin ningún producto bonificador. Con la cuota, la TAE y el coste total del préstamo.
  • Hipoteca con el seguro de la entidad. Con el precio anual de la póliza desglosado y no solo la cuota rebajada.
  • Hipoteca con un seguro externo equivalente. Distinguiendo si mantienes la bonificación por tratarse de una garantía exigida o si la pierdes por ser una venta combinada voluntaria.

Con esos tres números sobre la mesa, la decisión deja de depender de lo que te cuenten en la oficina.

Qué alternativas tienes al seguro que te ofrece el banco

La alternativa más rentable es una póliza de vida riesgo contratada con una compañía independiente, con las mismas garantías y el capital ajustado a tu deuda. Cubre lo mismo, la conservas si cambias de entidad y el precio se revisa cada año según vas amortizando.

El objetivo sigue siendo el mismo, que nadie herede la deuda. Al fijar el capital hay que considerar todas las cantidades adeudadas y no solo el saldo de la hipoteca, porque un préstamo de coche o una deuda pendiente con la Administración entran también en la herencia. En la comparativa de seguros de vida riesgo puedes ver qué garantías incluye cada opción del mercado.

Cómo calcular el capital que necesitas de verdad

El capital que necesitas no coincide con el saldo de tu hipoteca. Hay que sumar la deuda a cancelar y el dinero que tu familia necesitaría para mantener su nivel de vida. De ese total se restan el ahorro, los seguros que ya tengas y las prestaciones públicas que cobraría. Lo que queda es la brecha que hay que cubrir.

En una pareja con dos titulares, el reparto de la cobertura al 50 % es cómodo y rara vez ajustado. Si uno aporta el 70 % de los ingresos y además asume la mayor parte de los cuidados, su ausencia hace más daño económico, y la cobertura sobre esa persona debería reflejarlo. Puedes calcular cuánto capital necesitas antes de pedir precio a ninguna compañía.

Qué beneficiario designar y qué implica fiscalmente

El banco como beneficiario tiene una consecuencia fiscal favorable. La aseguradora paga directamente a la entidad, el dinero no pasa por los herederos y esa cantidad no tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Si el capital asegurado supera la deuda, el excedente sí tributa en manos de quien lo reciba.

Esa elección condiciona la modalidad que te conviene. Con capital decreciente y el banco como beneficiario, la póliza se limita a cancelar el préstamo. Si prefieres que sea tu familia quien reciba el dinero y decida qué hacer con él, el beneficiario deja de ser la entidad y necesitas capital constante.

La desgravación en el IRPF por el seguro de vida vinculado a la hipoteca alcanza solo a las hipotecas de vivienda habitual firmadas antes del 1 de enero de 2013. Si la tuya es posterior, el argumento fiscal se reduce al Impuesto sobre Sucesiones.

A quién le conviene contratarlo y a quién no le hace falta

El seguro de amortización de hipoteca le conviene a quien tiene personas a su cargo, poca liquidez y un saldo alto pendiente. Le hace menos falta a quien no tiene dependientes, puede afrontar la cuota con un solo sueldo o dispone de ahorro por encima de la deuda. La edad también pesa, porque contratar más tarde sale más caro.

Tu situaciónNecesidad de coberturaQué suele encajar mejorPrecaución principal
Familia con hijos y un solo ingreso que cubre la cuotaMuy altaFallecimiento e invalidez, con capital por encima de la deudaEstimar las prestaciones públicas antes de fijar el capital
Pareja con dos ingresos necesarios y poco ahorroAltaUna póliza por titular, con capital según lo que aporta cada unoNo repartir al 50 % por comodidad
Persona sin dependientes y con ahorro superior al saldoBajaCobertura limitada al saldo, o ningunaDistinguir proteger tu vivienda de proteger a tus herederos
Hipoteca a punto de terminarDecrecienteReducir capital o cancelar la pólizaAvisar en plazo y comprobar el efecto sobre la bonificación
Mayor de 50 años sin seguro de vidaAltaContratar mientras el estado de salud lo permitaEl precio sube cada año y algunas patologías cierran el acceso

Orientación general por perfil. Cada situación exige un análisis particular de ingresos, patrimonio y cargas familiares.

El caso que más se repite es el de quien contrata por edad. A partir de los cincuenta el precio sube deprisa y un problema de salud puede dejarte fuera o encarecer mucho la prima. Cuando firmas la hipoteca sueles estar en el último momento en que el acceso al seguro de vida resulta sencillo y barato.

Si tu situación cambia, la cobertura debería cambiar con ella. La brecha que hay que cubrir se mueve con un divorcio, la emancipación de los hijos, una herencia o una amortización grande, y una póliza que nadie revisa en veinte años acaba protegiendo una situación que ya no existe.

Qué pedir y qué comprobar antes de firmar la póliza

Antes de firmar la póliza necesitas seis documentos y ninguno cuesta dinero. Con la FEIN, las condiciones del seguro, tu cuestionario de salud y el calendario del capital asegurado puedes comprobar si la cobertura encaja con tu deuda. Sin esos papeles, cualquier comparación de precios se queda en la superficie.

Pide estos documentos y guárdalos antes de la firma:

  • La FEIN de la hipoteca, con la oferta separada y la combinada, para ver el coste del préstamo con y sin vinculaciones.
  • Las condiciones generales y particulares del seguro, donde figuran las exclusiones y los límites de cada garantía.
  • Copia del cuestionario de salud con las respuestas tal como quedaron registradas.
  • El calendario del capital asegurado junto al cuadro de amortización de la hipoteca, para comprobar que las dos curvas van a la par.
  • El cuadro de amortización de la prima, si el seguro se financia, con el total de intereses que genera.
  • La fórmula de extorno y el plazo de devolución en caso de cancelación total o parcial.

Con esos documentos delante, la comparación entre dos ofertas se resuelve con una cuenta.

Estas cinco señales indican que la operación necesita una segunda lectura:

  • Te dicen que el seguro de vida es obligatorio por ley sin explicarte que puedes presentar una póliza equivalente de otra compañía.
  • Solo te enseñan la cuota mensual bonificada y no el coste total de las primas durante la vida del préstamo.
  • La prima única se incorpora al préstamo sin entregarte un cuadro separado de esa financiación.
  • El periodo de pago de la prima financiada supera la duración efectiva de la cobertura.
  • El cuestionario de salud lo rellena el comercial mientras tú firmas al final.

Según PuntoSeguro, el cuestionario de salud merece la misma atención que el precio, porque es el documento sobre el que la aseguradora se apoyará si algún día hay que reclamar.

Cómo cambiar el seguro del banco por uno más barato

La ley te reconoce el derecho a cambiar el seguro del banco por otro más barato, y el trámite se resuelve en cuatro pasos sin pisar la oficina. Lo único rígido de todo el proceso es el plazo. Basta con avisar a tu aseguradora actual con un mes de antelación a la fecha de renovación.

Estos son los cuatro pasos del cambio:

  1. Busca una póliza equivalente en una correduría o una aseguradora independiente, con las mismas garantías que te exige el banco.
  2. Comunica la baja a tu aseguradora actual por escrito y en plazo, siguiendo la ruta completa para dar de baja el seguro del banco sin pasos innecesarios.
  3. Presenta la nueva póliza al banco y, si la rechaza sin motivo justificado, reclama ante el servicio de atención al cliente de la entidad y después ante el supervisor.
  4. Calcula qué pasa con la bonificación del diferencial antes de dar el paso, porque puedes perderla si el seguro era una venta combinada voluntaria.

Si se pasa la fecha de renovación, la póliza se prorroga un año más y el cambio tendrá que esperar hasta la siguiente.

Lo que en PuntoSeguro miramos antes de dar por buena una póliza hipotecaria

En PuntoSeguro miramos si la curva del capital asegurado acompaña al cuadro de amortización, qué ocurre con la cobertura si el préstamo se subroga y cómo queda el precio de la póliza dentro de cinco años. El precio del primer año explica poco.

La subrogación se pasa por alto casi siempre. Una hipoteca puede cambiar de entidad, y con ella cambia el beneficiario del seguro. Si la póliza está atada a la operación original, ese movimiento puede dejarte sin cobertura o empujarte a contratar de nuevo con la entidad que llega, en condiciones que ya no eliges tú.

A cinco años vista la comparación se ordena de otra manera. Una prima que hoy es la más barata puede subir más deprisa que otra ligeramente superior, porque el ritmo de encarecimiento con la edad no funciona igual en todas las compañías ni en todas las modalidades de capital.

Si el siniestro ocurriera mañana, ¿qué se quedaría sin cubrir en tu casa una vez cancelada la hipoteca? Ahí entran el colegio y los cuidados del primer año. Esa cifra decide si necesitas capital por encima de la deuda o solo lo justo para dejar la vivienda libre de cargas.

Con PuntoSeguro, tu seguro de vida hipotecario más barato

Si ya tienes tu seguro de vida hipotecario contratado con el banco, puedes pasarte a PuntoSeguro y ahorrar hasta un 40 % en las primas. Cancelar la póliza con la entidad puede dar lugar a situaciones desagradables, así que nos ocupamos nosotros del trámite y damos de baja tu seguro actual sin coste.

El precio se mantiene ajustado en las renovaciones porque la póliza es de capital decreciente. Cada año aseguras menos capital, y esa reducción compensa la subida que aplica la aseguradora por edad.

PuntoSeguro es una correduría de seguros digital con más de 20 años de actividad, inscrita en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones con la clave J-2462. Trabajamos con más de 10 aseguradoras, tenemos una valoración de 4,8 sobre 5 en Trustpilot y toda la gestión es 100 % digital con firma digital. Como mediadores de seguros te ayudamos a encontrar la póliza que mejor encaja con tu situación y a resolver cualquier problema con la compañía durante la vida del contrato, sin coste adicional para ti.

Contratando tu seguro de vida con PuntoSeguro tienes acceso gratuito a la app PuntoSeguro Fit. Además de llevar el control de tu actividad física diaria, puedes conseguir una bonificación de hasta 120 € al año en tarjeta regalo de Amazon en la renovación de tu póliza.

Contratar con nosotros tiene tres pasos:

  1. Compara tu escenario con tu edad y tu capital pendiente, y mira el precio al lado del que te ofrece tu banco.
  2. Elige la póliza que encaje con las garantías que necesitas y resuelve tus dudas con nuestro equipo, sin coste.
  3. Firma online con firma digital y, si vienes del banco, déjanos a nosotros la cancelación de la póliza anterior.

Comprueba cuánto te ahorras en el comparador de seguros de vida para hipotecas antes de que llegue tu próxima renovación.

Preguntas frecuentes sobre el seguro de amortización de hipoteca

¿Es obligatorio contratar un seguro de amortización de hipoteca?

No es obligatorio contratar un seguro de amortización de hipoteca. La Ley 5/2019 permite al banco exigir una póliza que garantice el préstamo, pero no le deja imponer la suya ni penalizarte por presentar una equivalente de otra compañía. Si en la oficina te lo presentan como una obligación legal, tómalo como la primera señal de que la operación necesita una segunda lectura.

¿Puedo contratar el seguro con otra compañía que no sea el banco?

Sí, puedes contratar el seguro con cualquier aseguradora o correduría que elijas, y el banco no puede cobrarte por analizar la póliza que le presentes. Lo que cambia según el caso es la bonificación del tipo de interés. Si la entidad exige la cobertura como garantía del préstamo, la conservas; si el seguro era una venta combinada voluntaria, puedes perderla al contratarlo fuera.

¿Me devuelven el dinero si cancelo la hipoteca antes de tiempo?

Sí, te corresponde la devolución de la parte de prima que no has consumido. Al reembolsar anticipadamente el préstamo se extingue el seguro accesorio del que el banco sea beneficiario, y el artículo 23 de la Ley 5/2019 reconoce el derecho al extorno de esa cantidad. Mira en tu póliza la fórmula de cálculo y el plazo de devolución, porque de ahí depende cuánto recuperas y cuándo.

¿Qué pasa con el seguro si cambio de banco o subrogo la hipoteca?

Al subrogar la hipoteca cambia la entidad acreedora y, si habías designado al banco como beneficiario, cambia también quien cobraría la indemnización. La póliza no se extingue por sí sola, pero hay que actualizar esa designación ante la aseguradora. Pide por escrito la confirmación del cambio, porque un beneficiario mal designado se descubre en el peor momento, cuando toca reclamar.

¿El seguro de amortización cubre la incapacidad temporal?

No, el seguro de amortización de hipoteca no cubre la incapacidad laboral temporal. Su cobertura principal es el fallecimiento por cualquier causa y, de forma opcional, la invalidez absoluta y permanente. Para las bajas laborales, las enfermedades graves que no provocan fallecimiento y el desempleo hace falta un seguro de protección de pagos, un contrato distinto con sus propias carencias y su límite de cuotas.

¿Cuánto capital tengo que asegurar si somos dos titulares?

Con dos titulares no hace falta repartir el capital al 50 %. Cada póliza debería cubrir el daño económico que causaría la ausencia de esa persona, así que quien aporta más ingresos suele necesitar más capital. Una hipoteca admite varios titulares, pero un seguro de vida se contrata sobre una sola cabeza, así que hacen falta dos pólizas independientes.