¿Eres de los que hace propósitos en Año Nuevo o de los que piensa que esto son una bobada más de todas las que nos «cuelan» en estas fiestas? No cabe duda de que el comienzo de año es un buen momento para comprometerse con algunos propósitos saludables. El cambio de año puede servir de resorte, de elemento impulsor, de ancla o como quieras llamarlo para abrazar un cambio.

Pero bien es sabido que a mucha gente los propósitos de Año Nuevo no les sirven. Sin embargo, no es culpa de  fechas, sino de convencimiento. Y no pasa nada por fallar. Siempre puedes volver a intentarlo. Si lo que necesitas es una fecha, usa cualquier otra: el comienzo  de curso, tu cumpleaños o el comienzo de una estación pueden valer.

La clave está en entender que un propósito no es una promesa vacía que haces después de las campanadas. Es una decisión consciente de mejorar algún aspecto de tu vida. Y esa decisión puede tomarse cualquier lunes, cualquier primero de mes o, simplemente, hoy.

En PuntoSeguro queremos que vivas mogollón y con buena salud. Por eso en este artículo te damos ideas de propósitos saludables para que tomes nota y empieces cuando quieras.

Recuerda que al contratar tu seguro de vida o un seguro de salud con PuntoSeguro.com te recompensamos si superas los retos mensuales de vida activa. Si todavía no te has enterado, infórmate aquí.

Ideas de propósitos saludables para mejorar tu vida

Lo que ahora te proponemos es una lista de propósitos saludables para empezar este año o cuando quieras. Algunos te servirán y otros no. Lo importante es que encuentres uno. Porque un propósito te ayuda a trazar un plan y ser más consciente de lo que haces; te ayuda a vivir con intención, siendo consciente y responsable de lo que haces.

Antes de elegir tu propósito, hazte una pregunta honesta: ¿qué área de mi vida necesita más atención ahora mismo? No se trata de abarcar todo, sino de identificar ese punto donde un pequeño cambio puede generar un gran impacto.

Dejar de fumar

Suena muy típico, pero si fumas esta debe ser una prioridad para ti. El tabaco no solo destroza tu salud; también te esclaviza. Además, afecta a tus relaciones sociales y a la imagen que tienen los demás de ti.

Los beneficios de dejar de fumar empiezan a notarse mucho antes de lo que crees. A los 20 minutos de apagar el último cigarrillo, tu presión arterial y tu pulso empiezan a normalizarse. A las 48 horas, tu sentido del gusto y del olfato comienzan a recuperarse. Y a los tres meses, tu capacidad pulmonar puede haber mejorado hasta un 30%. Cada día sin tabaco es una victoria para tu cuerpo.

Hay muchos programas que ayudan con a dejar de fumar, aunque solo funcionarán si estás realmente convencido. El siguiente propósito te ayudará con este.

Empezar a hacer ejercicio

Otro de los propósitos saludables de Año Nuevo más típicos es el de empezar a hacer ejercicio. Si lo has hecho alguna vez (o varias) y no lo has conseguido, puede ser por varios motivos. Puede que no hayas encontrado el tipo de ejercicio que realmente te motiva o que hayas descubierto que no estás suficientemente en forma para hacerlo.

Un error común es empezar demasiado fuerte. Si llevas meses (o años) sin moverte, no pretendas correr 10 kilómetros el primer día. Empieza con caminatas de 15 o 20 minutos. Prueba diferentes actividades hasta que encuentres una que no sientas como obligación: natación, baile, yoga, pádel, bicicleta… El mejor ejercicio es el que realmente vas a hacer, no el que está de moda.

También puede ocurrir que no te hayas organizado adecuadamente o que no estés suficientemente motivado. Para solucionar este problema, mira el propósito siguiente.

Organizar mi vida y tomar el control de mi tiempo

Este ya no es un propósito tan corriente. Pero es perfecto si sientes que nunca consigues tus propósitos y objetivos (sean o no de Año Nuevo) y/o si sientes que has perdido el control de tu vida.

Muchas veces renunciamos a hacer cambios o a incorporar hábitos saludables porque «no tenemos tiempo». Pero esto es una falacia. Como dice Sergio Fernández (de pensamientopositivo.org) tienes todo el tiempo del mundo. Solo tienes que cambiar tus prioridades y decidir qué es lo que realmente te importa.

Una técnica que funciona es la auditoría del tiempo. Durante una semana, anota en qué inviertes cada hora del día. Te sorprenderá descubrir cuánto tiempo «se escapa» en actividades que no te aportan nada: scroll infinito en redes sociales, ver programas de televisión que ni siquiera te gustan, o decir sí a compromisos que preferirías rechazar. Recuperar esas horas puede darte el espacio que necesitas para cuidarte.

Empezar a meditar

Este es un propósito que cada vez más gente intenta incorporar, pero que no todo el mundo consigue.  Cientos de estudios avalan los beneficios de la meditación, tanto para la salud física como para la salud cerebral y emocional.

No hace falta que empieces con sesiones de una hora en posición de loto. Cinco minutos al día, sentado cómodamente en una silla, prestando atención a tu respiración, ya es un comienzo. La constancia importa más que la duración. Si consigues meditar cinco minutos cada mañana durante un mes, habrás creado un hábito que podrás ir ampliando poco a poco.

Para incorporar este hábito te recomiendo el programa Siente de Crear Salud, de la Fundación Facilísimo. Es un programa de mindfulness que yo misma sigo desde hace tiempo. Y me encanta. Además, está muy bien de precio. Puedes encontrar más información aquí.

Cuidar más de ti mismo/a

No es egoísta ponerte a ti mismo/a como tu primera prioridad. De hecho, solo si te cuidas, te quieres y te respetas podrás cuidar, querer y respetar a los demás. De hecho, si no eres capaz de hacer eso mismo contigo no podrás hacerlo bien con los demás. Y tenlo claro: en la medida que tú te quieras, te respetes y te cuides, en la misma te querrán, te respetarán y te cuidarán los demás.

Cuidarte no significa solo ir al gimnasio o comer bien. También implica establecer límites sanos, aprender a decir «no» cuando algo no te conviene, dedicarte tiempo de calidad a solas, y tratarte con la misma amabilidad con la que tratarías a tu mejor amigo. ¿Te hablas a ti mismo con dureza cuando cometes un error? Ese es un buen punto por donde empezar a cambiar.

Mejorar tus relaciones sociales

El trabajo, la familia, las preocupaciones y otra serie de cuestiones hacen que nos alejemos progresivamente de «nuestra gente». Incluso las relaciones familiares se deterioran por falta de «riego». Un gran propósito saludable es trabajar en esas relaciones. Sí, saludable. ¿Sabías que el entorno vital puede ser clave para la longevidad?

Las relaciones de calidad no se mantienen solas. Requieren intención y pequeños gestos constantes: una llamada semanal, un mensaje para preguntar cómo está alguien, quedar para un café sin motivo especial. No se trata de tener muchos amigos, sino de cultivar las relaciones que realmente te nutren. Y a veces, cuidar tus relaciones también significa alejarte de personas que te restan energía o te hacen sentir mal contigo mismo.

Dormir mejor: el propósito olvidado

Este es el propósito «extra» que casi nadie incluye en su lista y que, sin embargo, puede ser el más transformador de todos. Un sueño de calidad afecta absolutamente a todo, como tu estado de ánimo, tu capacidad de concentración, tu sistema inmunológico, tu peso e incluso tu riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.

Si te cuesta conciliar el sueño o te despiertas cansado, empieza por revisar tu higiene del sueño. Mantén horarios regulares, evita las pantallas al menos una hora antes de acostarte, cena ligero y temprano, y crea un ambiente oscuro y fresco en tu dormitorio. Priorizar el descanso es una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu salud.

⇒Esto también te interesará: Los Mejores Seguros de Vida Riesgo: comparativa de precios y coberturas

Descubre PuntoSeguro Fit

Desde PuntoSeguro queremos ayudarte a tener una vida más saludable. Contratando tu seguro de salud o tu seguro de vida con PuntoSeguro tienes acceso gratuito a la app PuntoSeguro Fit.

Además de tener controlada tu actividad física diaria, y contribuir a causas sociales, podrás obtener una bonificación de hasta 120 € en cada renovación.

Otros artículos de interés