La familia con hijos que va a contratar un seguro de vida suele atascarse en el mismo punto, qué capital asegurado necesita el hogar. La póliza ya se da por necesaria y las personas a proteger están claras. Falta el número que va en la casilla, y ahí se paran muchas contrataciones durante meses.

Las reglas que circulan tampoco ayudan demasiado. Cada fuente propone un multiplicador distinto sobre el sueldo, y las horquillas que salen se separan tanto entre sí que dejan al lector igual que estaba. Con hijos de por medio, el número depende de variables que ningún atajo recoge, empezando por los años que faltan hasta que el pequeño se valga solo.

En PuntoSeguro, como especialistas en seguros de vida, sabemos lo que cuesta ponerle una cifra a la protección de una familia cuando hay niños en casa. Por eso en este artículo te contamos qué capital necesita cada situación familiar, cómo pesa la edad de los hijos en esa cantidad y qué parte del hueco cubren las prestaciones públicas.

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Qué capital de seguro de vida necesita una familia con hijos

Una familia con hijos suele necesitar un capital equivalente a sus deudas pendientes más entre tres y cinco años de ingresos netos del hogar, ampliado con lo que cuesta criar a los hijos hasta su independencia. La cifra baja según se amortiza la hipoteca. Arranca en torno a 150.000 euros y sube con cada año de crianza pendiente.

Sumas las deudas pendientes, el hueco de ingresos anual multiplicado por los años que quieres cubrir y el coste de la crianza que queda por delante, y a ese total le restas el ahorro disponible y las pólizas que ya tengas en vigor. En nuestra calculadora de capital puedes aplicar esa cuenta con tus propios números en menos de un minuto.

Un capital corto deja a la familia con la póliza cobrada y sin dinero para llegar a fin de mes en cuanto se agota la indemnización. Un capital excesivo encarece la prima cada año durante toda la vida del seguro, sin aportar protección adicional.

La cifra redonda es el atajo que más descoloca el resultado, porque ignora los años que quedan por cubrir.

Por qué el multiplicador del sueldo se queda corto cuando hay hijos

El horizonte de dependencia manda sobre el capital de una familia con hijos. Dos hogares con la misma nómina necesitan cantidades distintas si el pequeño tiene tres años o si tiene dieciséis. Los multiplicadores del sueldo ignoran ese dato. Por eso ninguna horquilla fija sirve para todos los hogares.

Esos multiplicadores nacieron como herramienta de tanteo rápido para hogares sin cargas, donde el capital solo tiene que cubrir gastos finales y alguna deuda menor. Aplicados a una familia con dos niños pequeños y una hipoteca a veinte años, la cifra resultante se queda por debajo de lo que hace falta. Aplicados a un matrimonio con los hijos ya emancipados, sobredimensionan la póliza y encarecen la prima sin motivo.

El multiplicador también depende de qué sueldo tomes como referencia. Según la encuesta anual de estructura salarial del INE, el salario medio anual en España fue de 29.540,26 euros en 2024, mientras que el mediano se quedó en 24.497,17 euros. Más de cinco mil euros separan una referencia de la otra, así que quien parte de la media se compara con un sueldo que la mitad de los asalariados no alcanza.

Según PuntoSeguro, el multiplicador del sueldo funciona como primer tanteo y pierde utilidad en cuanto alguien depende de esos ingresos durante más de una década. Sirve para hacerse una idea antes de sentarse con los números. Una póliza que va a acompañarte veinte años pide la cuenta completa.

El método de cálculo, con sus tres enfoques y sus ejemplos, lo tienes en nuestra guía sobre calcular el capital asegurado paso a paso. La cifra que fijes se aplica también a la cobertura de invalidez permanente si la contratas, un escenario en el que el hogar pierde ingresos y suma gastos de cuidados a la vez.

Cómo pasar del gasto mensual del hogar al capital que hay que asegurar

El capital de una familia con hijos se construye a partir del gasto del hogar. Partes de lo que cuesta mantenerlo cada año, restas lo que seguiría entrando si faltara uno de los sustentadores y multiplicas esa diferencia por los años que quieres cubrir. El resultado de esa resta es el hueco que tiene que tapar la póliza.

La encuesta de presupuestos familiares del INE cifra el gasto medio por hogar en 35.101 euros al año en 2025, con un aumento del 3,1 % respecto al ejercicio anterior. Ese promedio incluye a los hogares unipersonales, así que una familia con hijos y vivienda propia suele moverse por encima de esa cantidad.

Cuando falta un sueldo el gasto no desaparece, solo cambia la parte de ingresos que entra en casa.

Puedes cubrir la hipoteca entera dentro del mismo capital o tratarla aparte, y en el artículo sobre si compensa un seguro de vida o amortizar hipoteca analizamos las dos opciones. Cuánto te quede por amortizar es lo que inclina la balanza.

Cuánto capital de seguro de vida asegurar según la edad de los hijos

La edad del hijo pequeño determina cuántos años de crianza quedan por financiar y buena parte del capital. Según el informe sobre el coste de la crianza de Save the Children, criar a un hijo en España costaba 758 euros al mes de media en 2024. Multiplicado por los años que faltan hasta los dieciocho, ese dato sitúa la cifra.

Con hijos menores de seis años

Un hijo de tres años deja quince años de crianza por delante, alrededor de 136.000 euros y un horizonte de dependencia que llega a los veinte si contamos los estudios. Es el capital más alto de los tres tramos. La conciliación es la mayor partida hasta los seis años, con un tercio del coste entre los cero y los tres.

Si el progenitor que falta era quien cubría horarios y cuidados, el hogar pasa a pagar por servicios que antes resolvía dentro de casa. La misma cifra de capital cuesta menos cuanto antes se contrata, porque la prima se fija con la edad que tienes al firmar y ya no vuelve a recalcularse por ese motivo.

Con hijos entre seis y doce años

A los ocho años quedan unos diez años de crianza pendiente, cerca de 91.000 euros, y el tramo coincide con la parte alta de la hipoteca. El capital baja respecto al anterior, aunque menos de lo que parece. Desde los siete años la alimentación pasa a ser la mayor partida, con un quinto del coste de la crianza.

En PuntoSeguro lo vemos como el tramo donde una póliza sin revisar se desajusta con más facilidad. Una familia que contrató el seguro cuando nació el primer hijo lleva ocho años pagando por un capital calculado para una situación que ya no existe, con menos deuda viva y menos años de crianza por delante.

Con hijos a partir de trece años

Con quince años quedan tres de crianza hasta la mayoría de edad, unos 27.000 euros, más los estudios superiores si los cursa. La cifra total desciende y el peso se desplaza hacia la formación. La etapa de los siete a los diecisiete acumula los mayores costes de toda la crianza, según Save the Children.

La prima sube con la edad del asegurado justo cuando el capital necesario está bajando, y la póliza puede encarecerse mientras protege un riesgo menor. Con hijos adolescentes esa cantidad se concentra en menos años, así que el margen de error se estrecha.

Qué capital sale de sumar crianza pendiente y sustitución de ingresos

El capital orientativo de cada tramo sale de sumar la crianza pendiente al hueco de ingresos que deja el sustentador del hogar. Con un hijo, un hueco de 25.000 euros netos anuales y cinco años de sustitución, la cifra pasa de 260.000 euros a los tres años a 150.000 a los quince.

Edad del hijoAños de crianza pendientesCoste de crianza por financiarCapital orientativo
3 años15136.000 €260.000 €
8 años1091.000 €215.000 €
15 años327.000 €150.000 €

Estimación orientativa de PuntoSeguro para un hijo, calculada sobre el coste medio de crianza publicado por Save the Children, un hueco de ingresos de 25.000 euros netos anuales y cinco años de sustitución. Súmale la hipoteca pendiente y los estudios superiores, y resta tus ahorros y las pólizas que ya tengas.

Qué capital hace falta con uno o con dos sueldos en casa

El número de ingresos que mantienen el hogar modifica el capital tanto como la edad de los hijos. Con dos sueldos, el hueco que deja cada uno es menor porque el otro sigue entrando. Con uno solo, el capital cubre el gasto familiar entero durante todo el horizonte de la crianza.

En un hogar con dos ingresos, lo razonable son dos pólizas independientes, cada una dimensionada según lo que aporta esa persona. Si uno genera el 60 % de los ingresos netos y el otro el 40 %, el capital puede repartirse en esa misma proporción. Desarrollamos ese reparto con números en el artículo sobre asegurar todo el capital o la mitad.

Según PuntoSeguro, en un hogar donde los dos sueldos hacen falta para llegar a fin de mes, dos pólizas ajustadas al hueco de cada uno protegen mejor que una sola grande sobre quien más cobra. Con una sola persona cubierta, el problema reaparece con los papeles cambiados.

La familia monoparental es el caso extremo de esta cuenta. No hay segundo ingreso que amortigüe la caída, así que el capital tiene que mantener el hogar entero hasta la independencia del pequeño. Cuando los beneficiarios van a ser menores, el punto siguiente es cómo funciona designar beneficiarios menores de edad antes de firmar.

Por qué el progenitor que cuida a los hijos también necesita capital asegurado

El progenitor que no cobra un sueldo aporta un trabajo que el hogar tendría que contratar si faltara. Escuela infantil, comedor, extraescolares con horario ampliado o ayuda doméstica son servicios con precio de mercado, y ese precio es el capital que hay que cubrir en su póliza.

Los cálculos basados solo en sustitución de ingresos dejan ese coste fuera, porque no figura en ninguna nómina. Una familia donde uno trabaja y el otro cuida a tiempo completo puede terminar con una sola póliza sobre quien cobra, cuando la desaparición del cuidador obligaría a rehacer las cuentas del hogar.

Estimas cuánto costaría contratar los servicios que quedarían sin cubrir y lo multiplicas por los años que faltan hasta que los hijos dejen de necesitarlos. Con niños de cero a tres años, la partida de conciliación marca el grueso de esa cifra.

Si el capital lo van a recibir hijos menores, alguien tendrá que administrarlo hasta su mayoría de edad, y lo tratamos en el artículo sobre quién administra ese dinero cuando los beneficiarios son menores. Ese punto se resuelve en la designación de tutor, un trámite aparte del cálculo del capital.

Cuánto cubren la pensión de viudedad y la de orfandad

Las prestaciones públicas cubren una parte del hueco y hay que restarlas del cálculo. La pensión de viudedad equivale al 52 % de la base reguladora con carácter general, según la Seguridad Social. La de orfandad añade un 20 % más por cada hijo.

Un cálculo que ignora esas prestaciones infla el capital. El 60 % de la base reguladora exige tener 65 años o más, no trabajar, no percibir otra pensión pública y no superar el límite de rentas anuales que fija la Seguridad Social.

El 70 % requiere tres condiciones a la vez, cargas familiares, un límite de rentas y que la propia pensión suponga más de la mitad de los ingresos del beneficiario. Un hogar con dos sueldos rara vez cumple la tercera, así que lo prudente es el 52 %. Puedes revisar las condiciones completas de la pensión de viudedad antes de hacer números.

En una familia numerosa esas prestaciones dejan de sumarse sin límite. La suma de todas las prestaciones por muerte y supervivencia no puede superar el 100 % de la base reguladora, también según la Seguridad Social. Con tres hijos, el 52 % de viudedad más tres tramos del 20 % suman 112 % y se recortan hasta ese límite. La protección pública deja de crecer justo en los hogares donde más gente depende de esos ingresos.

La orfandad se cobra hasta los 21 años con carácter general y hasta los 25 en los supuestos previstos, de modo que se agota antes que la dependencia económica de muchos hijos que siguen estudiando. Ya analizamos si esas prestaciones bastan para mantener a una familia, y la respuesta depende sobre todo de la base de cotización del fallecido.

El criterio de PuntoSeguro para ajustar el capital según crecen los hijos

El capital de un seguro de vida familiar es una cifra con fecha de caducidad. La cantidad que protege bien a un hogar con dos niños de cuatro y seis años funciona de otra manera diez años después, con menos hipoteca viva y los estudios superiores cerca. Una revisión cada dos o tres años mantiene la cifra ajustada.

Un hijo más alarga el horizonte de golpe. Con una parte de la hipoteca amortizada, ese capital ya no hace falta asegurarlo, y el mismo efecto aparece cuando entra o sale un sueldo del hogar. Desde PuntoSeguro insistimos en revisar el capital cada vez que cambia la estructura del hogar, porque el número correcto de hoy caduca sin avisar y nadie recibe un recordatorio. Una póliza se queda desajustada porque nadie vuelve a mirarla.

Cada familia elige después entre tres horizontes distintos, los dieciocho años, el final de una carrera o la emancipación del hijo. La diferencia entre el primero y el último puede duplicar el capital, así que ese punto se determina antes de fijar la cifra definitiva.

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Esa independencia cuenta especialmente cuando hay que fijar un capital. Un banco o una aseguradora directa te ofrecen su producto con las condiciones que tengan. Nosotros comparamos varias compañías para el capital que de verdad necesita tu familia, y te acompañamos si aparece cualquier incidencia con la póliza durante la relación con la aseguradora.

El proceso de contratación es sencillo y se resuelve en unos pocos pasos:

  1. Calcula tu capital. Aplica tus números en la calculadora y sal de ahí con una cifra concreta.
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Con esos cuatro pasos tienes la póliza en vigor sin salir de casa.

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Preguntas frecuentes sobre el capital del seguro de vida con hijos

¿Tengo que asegurar a los dos progenitores o basta con uno?

Si los dos aportáis ingresos que el hogar necesita, lo razonable es asegurar a ambos con pólizas independientes. Cuando uno trabaja y el otro se ocupa de los cuidados, el segundo también necesita cobertura, porque su ausencia obliga a contratar servicios que antes se resolvían en casa. Una sola póliza sobre quien más cobra deja la mitad del riesgo fuera.

¿El capital tiene que cubrir toda la hipoteca además de la crianza de los hijos?

El capital no tiene por qué cubrir la hipoteca entera además de la crianza, aunque con mucha deuda por amortizar la suma de ambas partidas es lo más prudente. Puedes tratar la hipoteca en una póliza aparte de capital decreciente y reservar el seguro familiar para la sustitución de ingresos. Una póliza que cubre solo la vivienda deja a la familia sin dinero para el día a día.

¿Puedo poner a mis hijos menores como beneficiarios del seguro de vida?

Sí, puedes designar beneficiarios a hijos menores de edad. El capital es suyo, aunque no lo administran ellos hasta cumplir los dieciocho años. Lo gestiona quien ejerza la patria potestad o el tutor designado, conforme a la normativa civil aplicable a los bienes de los menores. Por eso resulta práctico dejar previsto quién será el tutor junto con la designación de beneficiarios de la póliza.

¿Puedo subir el capital más adelante si tengo otro hijo?

Sí, el aumento de capital durante la vida de la póliza es posible en la mayoría de los productos de vida riesgo, con las condiciones que recoja cada condicionado. El incremento suele requerir un cuestionario de salud actualizado y recalcula la prima con la edad que tengas en ese momento, así que sale más caro que haberlo contratado antes. La reducción del capital es un trámite más simple.

¿Pagan impuestos mis hijos por el capital del seguro de vida?

Sí, cuando el tomador y el beneficiario son personas distintas, el capital tributa por el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones y no por el IRPF. La Ley 29/1987 fija una reducción estatal de 9.195,49 euros, única por beneficiario, para cónyuge, hijos y padres, y cada comunidad autónoma añade sus propias bonificaciones. Comprueba la normativa vigente en la tuya antes de fijar el capital.

¿Cuánto cuesta un seguro de vida de 300.000 euros?

El precio de un seguro de vida de 300.000 euros depende sobre todo de tu edad, tu estado de salud y las coberturas que añadas, como la invalidez permanente. Entre compañías, la prima por el mismo capital y condiciones parecidas varía de forma considerable. Puedes consultar cuánto cuesta un seguro de vida por tramos de edad y de capital.