Comparador de seguros de salud
Compara seguros médicos en 1 minuto
Cuadro médico, copagos y reembolso
Comparador independiente con precio exclusivo
PuntoSeguro es un comparador independiente de seguros de salud. No somos una aseguradora: somos correduría inscrita en la DGSFP con clave J-2462 desde 2001, y eso significa que trabajamos para ti y no para una compañía concreta.
Dinos la edad de cada persona que vas a asegurar y tu código postal, y nuestro comparador de seguros médicos te enseña precios reales de las principales aseguradoras de salud del mercado español en una sola pantalla. Sin llamadas y sin dejar el teléfono para poder ver un precio. Vamos incorporando compañías de forma continua, así que la comparativa crece con el tiempo.
Precio real por asegurado. Las aseguradoras calculan la prima con la edad de cada persona, no con una media familiar. Por eso te pedimos la edad de todos los que entran en la póliza y te devolvemos lo que pagarías de verdad, no una tarifa «desde» de escaparate que luego no se parece a tu recibo.
Cuadro médico o reembolso. Con cuadro médico acudes a los centros y profesionales concertados de la compañía y no pagas nada más. Con reembolso eliges a cualquier médico, dentro o fuera del cuadro, pagas tú la consulta y la aseguradora te devuelve un porcentaje del gasto. El reembolso da libertad total y cuesta bastante más.
Con o sin copago. El copago es un importe pequeño que abonas en cada visita a cambio de una prima mensual más baja. Compensa si vas poco al médico. Si vais a menudo —familias con niños pequeños, tratamientos crónicos— suele salir mejor una modalidad sin copago. Cuando hay copago, mira siempre si existe un tope anual: es lo que acota el riesgo.
Qué entra y qué no. Urgencias, hospitalización, parto, pruebas diagnósticas avanzadas, fisioterapia, psicología o dental no están en todas las modalidades. Y casi todas tienen periodos de carencia: meses que deben pasar desde el alta hasta poder usar ciertas coberturas. Es la letra pequeña que más disgustos da.
El error más caro al contratar un seguro médico es elegir solo por precio y descubrir después que tu pediatra, tu ginecólogo o tu hospital de referencia no están en el cuadro de esa compañía. El cuadro médico es justo donde más se diferencian las aseguradoras, y varía mucho de una provincia a otra.
Por eso tienes a mano nuestro buscador de cuadro médico: consulta por provincia y especialidad qué profesionales y centros concertados tiene cada compañía cerca de ti, antes de decidir.
Dentro de la comparativa verás AXA by PuntoSeguro, una póliza de AXA con condiciones que hemos negociado nosotros y que no se vende en ningún otro sitio. Cuatro modalidades (Smart, Óptima, Familiar M y Plus), el cuadro médico de AXA con más de 44.000 especialistas y las mismas tarifas para toda España.
Te lo enseñamos junto al resto porque creemos que aguanta la comparación. Si otra compañía te encaja mejor, te lo diremos: es lo que se espera de un comparador.
Ver AXA by PuntoSeguro en detalle →
Comparar precios es la parte fácil. Si tienes dudas sobre carencias, enfermedades preexistentes o qué modalidad te conviene según cómo uséis la sanidad privada en casa, nuestro equipo está en el 91 435 90 96 y en el chat de la web.
Cuando elijas, rellenas la solicitud online. La aseguradora te llamará para el cuestionario de salud y después emite la póliza, que recibirás por email y en papel en tu domicilio. Nosotros seguimos siendo tu interlocutor mientras dure el seguro: si algún día hay un problema con un reembolso o una autorización, nos tienes a nosotros y no a un teléfono de atención al cliente.
Es la modalidad más contratada en España y la que la mayoría tiene en mente cuando piensa en un seguro médico. A cambio de una prima mensual, todas las personas incluidas en la póliza pueden acudir a cualquier centro, clínica u hospital del cuadro médico de la aseguradora tantas veces como necesiten, sin abonar nada extra en cada visita.
Qué incluye normalmente: medicina general y pediatría, acceso directo al especialista sin pasar por el médico de cabecera, pruebas diagnósticas, urgencias 24 horas, hospitalización médica y quirúrgica, intervenciones y parto.
A quién le encaja: es la opción por defecto para la mayoría de perfiles. Si quieres un seguro que te cubra tanto la consulta rutinaria como un ingreso hospitalario y no quieres pensar en cuánto te va a costar cada visita, ésta es tu modalidad.
Qué mirar antes de firmar: los periodos de carencia. La consulta suele estar disponible casi de inmediato, pero la hospitalización ronda los 6 meses y el parto los 8. Si estás buscando embarazo, contrata con tiempo.
También llamada modalidad ambulatoria. Cubre todo lo que se resuelve fuera del hospital —médico general, pediatría, especialistas, pruebas diagnósticas, fisioterapia, telemedicina— pero deja fuera el ingreso hospitalario, la cirugía programada, el parto y, en muchas compañías, las urgencias.
Es la puerta de entrada más económica a la sanidad privada: suele costar entre un 40 % y un 60 % menos que una modalidad completa.
A quién le encaja: gente joven y sana cuyo objetivo es no esperar meses para ver a un dermatólogo, un traumatólogo o un ginecólogo, y que asume que si necesita una operación tirará de la sanidad pública.
Qué mirar antes de firmar: comprueba si incluye urgencias, porque es la cobertura que más se echa de menos. Y ten claro que si te hospitalizan, ese seguro no lo cubre. Si en algún momento quieres ampliar a cobertura completa, tendrás que pasar por las carencias de las coberturas nuevas.
El copago es un importe reducido que pagas en cada visita, además de la prima mensual. A cambio, la prima es sensiblemente más baja que en la modalidad equivalente sin copago. Los importes habituales del sector rondan los 6 € en médico general o pediatría, 10 € en especialista y pruebas corrientes, y cantidades mayores en urgencias o pruebas complejas como una resonancia.
La cuenta es sencilla: te compensa si el ahorro anual en prima supera lo que vayas a gastar en copagos. Como referencia, alguien que va cuatro o cinco veces al año al médico casi siempre sale ganando con copago.
A quién le encaja: perfiles sanos que usan poco el seguro, y familias numerosas, donde el ahorro en prima se multiplica por cada miembro.
Qué mirar antes de firmar: el tope anual de copagos. Algunas modalidades limitan lo que puedes llegar a pagar en un año por asegurado; a partir de ahí, todo gratis hasta la renovación. Ese tope es lo que convierte el copago en un riesgo acotado en vez de en una incógnita. Si la póliza no lo tiene, tu gasto anual no tiene techo.
Es la modalidad de libre elección: puedes acudir a cualquier médico o clínica del mundo, esté o no en el cuadro médico de tu aseguradora. Pagas tú la factura y la compañía te reembolsa un porcentaje, habitualmente el 80 %, dentro de los límites anuales que fije tu contrato.
En la práctica funciona como un seguro mixto: usas el cuadro médico cuando te conviene, sin pagar nada, y tiras del reembolso cuando quieres a un profesional concreto que no está concertado.
A quién le encaja: quien ya tiene un médico de confianza fuera del cuadro y no está dispuesto a cambiarlo, perfiles que viajan o residen parte del año fuera de España, y quien busca acceso a determinados hospitales privados de referencia.
Qué mirar antes de firmar: es la modalidad más cara, entre un 30 % y un 50 % por encima de una cobertura completa normal. Revisa el porcentaje exacto de reembolso, el límite anual en euros, si hay franquicia y qué documentación te van a pedir para cada solicitud, porque el papeleo es real y recurrente.
Si eres autónomo, el seguro de salud es probablemente el producto con mejor tratamiento fiscal a tu alcance. Puedes deducir hasta 500 € al año por persona asegurada como gasto deducible en el IRPF, y no solo por ti: también por tu cónyuge y por tus hijos menores de 25 años que convivan contigo. En una familia de cuatro, son hasta 2.000 € de base deducible.
Para empresas, las pólizas colectivas funcionan como retribución flexible: la compañía paga el seguro de sus empleados, se deduce la prima como gasto y el trabajador no tributa por ello hasta ese mismo límite de 500 € anuales por persona.
A quién le encaja: cualquier autónomo dado de alta que ya se estuviera planteando un seguro médico. El ahorro fiscal reduce el coste real de la póliza de forma notable.
Qué mirar antes de firmar: que la póliza esté a tu nombre como autónomo y que conserves los recibos, porque la deducción hay que justificarla. Algunas compañías ofrecen además tarifas específicas para colectivos de autónomos, así que merece la pena preguntarlo antes de contratar la modalidad de particulares.
Es una póliza independiente que cubre exclusivamente tratamientos y servicios dentales. Suele incluir gratis las revisiones, limpiezas, radiografías y urgencias, y aplicar tarifas cerradas y muy por debajo de precio de mercado en el resto de tratamientos: empastes, endodoncias, ortodoncia o implantes.
Conviene entender cómo funciona: el seguro dental raramente paga el tratamiento completo. Lo que hace es darte acceso a un baremo de precios pactados con su red de clínicas. Por unos pocos euros al mes, un empaste que costaría 80 € puede quedarse en 35 €, y una ortodoncia bajar varios cientos.
A quién le encaja: familias con niños en edad de ortodoncia y cualquiera que sepa que tiene tratamientos dentales pendientes. Con un solo empaste al año ya suele estar amortizado.
Qué mirar antes de firmar: la red de clínicas concertadas cerca de ti, porque las tarifas pactadas solo valen ahí, y el baremo de precios de los tratamientos que preveas necesitar. Muchas modalidades de salud completas ya incluyen una cobertura dental básica, así que revisa si de verdad necesitas una póliza aparte.
Sea cual sea la modalidad que mejor te encaje, en el comparador la verás con precio real para tu edad y tu provincia.