Análisis del colectivo
Nos cuentas cuánta gente vais a asegurar, dónde están, la edad media de la plantilla y si entran familiares. Con eso definimos la modalidad —cuadro médico, copago o reembolso— y el reparto de coste entre empresa y empleado.
Una póliza única en la que la empresa figura como tomador y los empleados como asegurados, con la opción de incluir a sus familiares. Al asegurar a un grupo, la aseguradora reparte el riesgo y ofrece condiciones que no existen en una póliza individual: primas más bajas y, a partir del mínimo de asegurados de cada compañía, supresión de carencias y del cuestionario de salud.
| Póliza colectiva de empresa | Póliza individual | |
|---|---|---|
| Quién contrata | La empresa, como tomador único | Cada persona por su cuenta |
| Prima | Negociada para el conjunto de la plantilla | Tarifa de mercado por edad |
| Carencias | Habitualmente suprimidas a partir del mínimo de asegurados | De 6 a 8 meses en hospitalización y parto |
| Cuestionario de salud | Habitualmente no se exige en colectivos grandes | Obligatorio para cada asegurado |
| Fiscalidad para el empleado | Exento de IRPF hasta 500 € al año por persona | Sin exención (salvo autónomos) |
| Fiscalidad para la empresa | Gasto deducible en el Impuesto de Sociedades | No aplica |
| Gestión | Altas, bajas y familiares en un solo interlocutor | Cada empleado con su compañía |
Las condiciones de supresión de carencias y de cuestionario de salud dependen del número de asegurados y de la política de suscripción de cada aseguradora. Te las confirmamos por escrito en la propuesta.
Tres pasos y un único interlocutor. Como correduría trabajamos para tu empresa, no para una aseguradora concreta.
Nos cuentas cuánta gente vais a asegurar, dónde están, la edad media de la plantilla y si entran familiares. Con eso definimos la modalidad —cuadro médico, copago o reembolso— y el reparto de coste entre empresa y empleado.
Pedimos condiciones a las compañías que encajan con tu perfil y te enviamos una comparativa con prima por asegurado, coberturas, carencias y cuadro médico en tus provincias. Una sola tabla, sin letra pequeña escondida.
Nos encargamos del alta del colectivo, de la comunicación a la plantilla y del día a día: incorporaciones, bajas, familiares, tarjetas y cualquier incidencia con la aseguradora. RRHH tiene un teléfono y un email, no diez.
Si otra encaja mejor con tu plantilla, te lo diremos: es lo que se espera de una correduría.
Oferta específica de pyme para empresas de hasta 250 empleados, en colectivo cerrado o a través de retribución flexible. Desde 5 asegurados por modalidad.
El cuadro médico más amplio en la mayoría de provincias. Opción sólida para plantillas dispersas.
Fuerte en telemedicina, salud digital y programas de bienestar. Encaja con plantillas jóvenes.
Cuadro médico nacional con acceso a cuadro VIP y cobertura de ámbito mundial. Opción de libre elección con reembolso de gastos.
La disponibilidad de cada compañía y su tarifa de colectivo dependen del número de asegurados, del perfil de la plantilla y de su distribución geográfica.
Es la razón por la que el seguro de salud encabeza todos los rankings de retribución flexible: sale más barato que subir el sueldo bruto equivalente.
Exentos de IRPF al año por asegurado. El límite se aplica por el propio trabajador y también por cada uno de sus familiares incluidos —cónyuge y descendientes—, y sube a 1.500 € al año por persona con discapacidad.
De la prima, deducible como gasto de personal en el Impuesto de Sociedades, igual que cualquier otra retribución al trabajador.
Información fiscal de carácter general referida al IRPF y al Impuesto de Sociedades en territorio común, vigente a la fecha de publicación. No sustituye al asesoramiento fiscal de tu asesoría; los territorios forales pueden tener particularidades.
Dos decisiones marcan el coste y la percepción del beneficio: quién paga la prima y qué nivel de cobertura se contrata.
La empresa asume el coste de toda la plantilla, íntegro o en parte, y la adhesión es automática. Es el que más se percibe como beneficio y el que mejores primas consigue, porque la aseguradora asegura al grupo completo sin selección de riesgo.
Encaja si quieres usar el seguro médico como parte del paquete retributivo de toda la empresa.
La adhesión es voluntaria y el empleado paga su prima por descuento en nómina, con la tarifa negociada por la empresa. En formato de retribución flexible, además, esos 500 € anuales dejan de tributar: el trabajador cambia salario bruto por seguro y gana poder adquisitivo sin que le cueste nada a la empresa.
Encaja si quieres ofrecer la ventaja sin asumir el coste, o como primer paso antes de un colectivo cerrado.
El empleado acude a los centros concertados de la compañía. Sin copago no paga nada al ir al médico; con copago abona un importe pequeño por visita a cambio de una prima menor. En colectivos, el copago suele llevar tope anual por asegurado.
Permite acudir a cualquier médico fuera del cuadro, pagando la factura y recibiendo un porcentaje de vuelta. En empresa se usa habitualmente en formato mixto: cobertura estándar para la plantilla y modalidad con reembolso para dirección.
Si eres autónomo dado de alta, puedes deducirte hasta 500 € al año por asegurado en tu IRPF: por ti, por tu cónyuge y por tus hijos menores de 25 años que convivan contigo. En una familia de cuatro son hasta 2.000 € de base deducible. No necesitas un colectivo para eso: te sirve una póliza individual bien elegida.
Muchos convenios colectivos obligan a la empresa a tener asegurados a sus trabajadores por fallecimiento e incapacidad. Si vas a revisar el seguro de salud, es buen momento para revisar también ese: lo negociamos en el mismo paquete y con el mismo interlocutor.
Menos de los que la gente imagina. Con AXA by PuntoSeguro se puede contratar desde 5 asegurados por modalidad contratada, incluyendo al menos a un empleado, y su oferta de pyme llega hasta empresas de 250 trabajadores. Las demás compañías tienen sus propios mínimos, y a partir de cierto tamaño mejoran la tarifa y dejan de pedir cuestionario de salud. Cuéntanos vuestro número y te decimos qué aseguradoras os aceptan y con qué condiciones.
Sí, y es lo habitual. Cónyuge e hijos pueden entrar en la misma póliza con la tarifa del colectivo. Según cómo se configure, la empresa paga solo la parte del empleado y los familiares se descuentan en nómina.
En pólizas colectivas es frecuente que se supriman ambas cosas a partir de cierto número de asegurados, porque la aseguradora reparte el riesgo entre todo el grupo. Es una de las mayores ventajas frente a la póliza individual, pero no es automática: figura por escrito en la propuesta de cada compañía.
Se tramita la baja en la póliza y, si el empleado quiere mantener el seguro, la mayoría de compañías permiten pasarlo a póliza individual conservando la antigüedad, de modo que no vuelve a empezar los periodos de carencia. Nosotros gestionamos ambas cosas.
Nada aparte para la empresa. Como correduría cobramos de la aseguradora, no del cliente. El asesoramiento, la comparativa, la implantación y la gestión de altas y bajas están incluidos en la prima, que es la misma que te daría la compañía directamente.
Sí. La póliza colectiva se revisa cada anualidad. Comparamos las condiciones de renovación con las del mercado y, si compensa cambiar, gestionamos el traspaso negociando el reconocimiento de antigüedad para que la plantilla no vuelva a pasar por carencias.
Entre 24 y 48 horas laborables desde que tenemos los datos del colectivo. Para plantillas grandes o con reparto geográfico complejo puede llevar unos días más, porque pedimos condiciones a medida a cada compañía.