Solo el 15% de las aseguradoras cumple con los requisitos de Solvencia II

Solo el 15% de las aseguradoras cumple con los requisitos de Solvencia II
El 65% de las compañías no cree que el cumplimiento vaya a mejorar su competitividad

La industria aseguradora ha comenzado el proceso de adaptación a Solvencia II. Ssin embargo, y a pesar de la cercanía de su entrada en vigor, aún no se encuentra preparada para cumplir con la normativa europea, debido principalmente a la incertidumbre en cuanto a los procedimientos y a las soluciones tecnológicas necesarias para la consecución de la directiva. Son algunas de las conclusiones que se desprenden del ‘Estudio de gestión de riesgos en el sector asegurador’, elaborado por everis, que además concreta que solo el 15% de las aseguradoras encuestadas tiene un nivel avanzado para acometer los requisitos que esta exige, mientras que un 25% muestra un retraso significativo; es más, un 65% considera que el cumplimiento de Solvencia II no va a mejorar su competitividad.

El estudio, presentado por Rafael Cavestany, director de Consultoría de Gestión del Riesgo de everis, y Bruno Abril, socio business y responsable de Consultoría Estratégica de Negocio, se ha realizado a partir de una encuesta entre casi cuarenta aseguradoras en España, Portugal, Italia, México, Argentina y Brasil, con el fin de identificar las mejores prácticas en la gestión del riesgo y el progreso que han realizado las compañías para adoptar las medidas exigidas por la normativa.

El tamaño sí importa

En su informe, everis ha observado que existe un pequeño grupo de entidades aseguradoras que presenta un nivel de desarrollo destacado respecto a las demás, especialmente en lo que a sus modelos internos se refiere, tratándose sobre todo de grandes multinacionales y grandes compañías de ámbito local, y sin cuya presencia “el sector español estaría muy retrasado respecto al de estos otros mercados”.

“Un tamaño pequeño de la aseguradora, combinado con un ámbito de negocio local, tienen un fuerte impacto negativo el desarrollo de la gestión avanzada del riesgo”, dice everis, que detalla que “las compañías de seguros puras presentan un mayor nivel de desarrollo frente a las pertenecientes a grupos bancarios”. Esta diferencia es mayor todavía en las compañías que no son mutualidades.

Es más, España muestra el mayor grado de desarrollo de todos los países participantes gracias, precisamente, al desarrollo casi dos veces superior que presentan las aseguradoras de ámbito multinacional frente a las compañías de ámbito local. Se advierte que “cuando se comparan solo las compañías locales, se observa que a las españolas les queda un mayor camino por recorrer que a las de países como México o Portugal. Las compañías locales italianas, por su parte, están en la cola en el desarrollo de la gestión integral del riesgo”. De acuerdo a las conclusiones de la consultora, las mutualidades serían las más retrasadas, quedando especialmente patente en ellas la demora en la adopción de la normativa, sobre todo en sus áreas de estructura; además, las entidades con cotización pública están un 50% más desarrolladas que las que no están en bolsa, siendo este otro factor diferencial para la adaptación de la norma.

Mayor esfuerzo en inversiones tecnológicas

Sin embargo, el informe revela que la industria ha avanzado de manera significativa en la estructura organizativa y en las estrategias de gestión del riesgo, aunque existe un retraso significativo en la adopción de la gestión integral del riesgo y Solvencia II, particularmente en la medición avanzada de los riesgos y cálculos de capital. En este sentido, el factor que más diferencia a unas compañías de otras es la adopción de procesos tecnológicos avanzados y formales, “es decir, desarrollos internos y herramientas de software vendor, frente a hojas de cálculo”, según la consultora.


Es por ello que el estudio revela la necesidad de un mayor esfuerzo en las inversiones en tecnología, suponiendo este factor la mayor diferencia entre las entidades más avanzadas y las más retrasadas. “De hecho, las compañías mejor preparadas para
Solvencia II cuentan con un desarrollo tecnológico que supera en casi cuatro veces a las menos capacitadas para cumplir con la normativa”, se asevera.


Así, el 70% de las entidades encuestadas por everis asegura que su objetivo es alcanzar la excelencia en la gestión de riesgo aplicando las mejoras necesarias en el medio plazo y, en este aspecto, el 90% de las aseguradoras cuenta con un buen proceso de evaluación de los riesgos en el que también se incluyen las políticas y procedimientos y otros procesos de gestión más cualitativa de los riesgos como las clasificaciones o los ratings. Por el contrario, el 65%  de las compañías no cree que el cumplimiento de Solvencia II vaya a mejorar su competitividad, mientras que para más del 65% su motivación sigue siendo el cumplimiento normativo y el seguimiento de los niveles de riesgo asumido.

Los riesgos mejor y peor gestionados

El informe señala que los riesgos mejor gestionados son los típicos de la actividad aseguradora, es decir, Vida, No Vida y mercado. “Ahora bien, las diferencias entre el nivel de gestión de estos riesgos son muy acusadas, pues el desfase entre el desarrollo de las compañías más avanzadas es más de 4,5 veces superior a las más retrasadas”, según datos del estudio. En cualquier caso, se observa una decisión generalizada en el sector, al menos en el largo plazo, de implantar una gestión moderna de los riesgos a través de los planes directores y procedimientos.

El riesgo de Vida es el parámetro que está peor gestionado entre las entidades aseguradoras menos desarrolladas, incluso peor que los riesgos no tradicionales en la actividad de aseguramiento, como los riesgos operacionales y de crédito. Esto se debe a la complejidad en la gestión de este riesgo con requerimientos computacionales y tecnológicos muy importantes. Por su parte, la estrategia de gestión del riesgo y el desarrollo en la gestión del riesgo de crédito y operacional, diferencia poco a unas aseguradoras de otras: en el primero, la industria, en general, ha avanzado mucho, y en el segundo, queda mucho espacio para la mejora y desarrollo en casi todas las compañías, por lo que, aunque los riesgos típicamente actuariales están más desarrollados, los riesgos de crédito y operacional experimentan un retraso claro respecto a las mejores prácticas.

Además,  las compañías están dejando para un desarrollo posterior la gestión de los riesgos no actuariales y el proceso ORSA (Own Risk and Solvency Assesment), muy poco avanzado en su implantación, y que supone una circunstancia generalizada tanto en las compañías más avanzadas, como en las menos, aunque tampoco supone un factor diferencial en la medición del riesgo en estos momentos. Solo dos entidades han implantado su gestión a un nivel adecuado, según ha constatado everis en su estudio. De nuevo, las 'aseguradoras puras' son las que mejor están preparadas para cumplir la normativa en lo que respecta a esta área del negocio.
 
Fuente: BDS 03/11/11

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