Las medidas adoptadas en salud y pensiones por los gobiernos españoles desde 2011 harán que las finanzas sean sostenibles en el futuro

La realidad demográfica de España, y del mundo, es esta: La proporción de pensionistas respecto a la población activa crecerá hasta 2050 hasta más que duplicar el escenario actual. A pesar de este escenario, el país podrá mantener unas finanzas relativamente sostenibles, gracias a las últimas reformas en materia de pensiones y gastos sanitarios ejecutadas por los gobiernos desde 2011. Así lo auguraStandard & Poor’s (S&P) en su último informe global. Unas previsiones optimistas, ya que el dibujo que se presenta del futuro demográfico apenas afectaría al rating español hasta alcanzar la mitad de siglo, el dato negativo se observa en que los futuros gobiernos tendrán que asumir medidas adicionales de protección para evitar un agravamiento de la pobreza y la desigualdad.

Creemos que los cambios estructurales impulsado por Gobiernos y que han sido implementados en los últimos años para contener el gasto relacionado con el envejecimiento, sobre todo para estabilizar los costos futuros de las pensiones, ayudará a sostener las finanzas públicas a largo plazo, si se mantiene”, reza el comunicado. No obstante, desde S&P recuerdan que “los Gobiernos se enfrentan a un difícil acto de equilibrio entre frenar el gasto público y garantizar la adecuación de las prestaciones para evitar de otro modo crecientes riesgos de la pobreza y la desigualdad”.

Para la agencia se hace necesario que “las nuevas medidas políticas, en especial para reducir los crecientes costes de atención en la salud y de las pensiones. En este contexto, se observa que la racionalización de los sistemas de seguridad social puede, si es ajustan rápidamente, aguantar el impacto y la carga de unas medidas políticas impopulares”. El autor del informe, Marko Mrsnik, indica que las reformas españolas facilitarán “la sostenibilidad de las finanzas públicas” pero afirma que estos ajustes deberán “estar adecuados con otras medidas para contrarrestar la pérdida de poder adquisitivo en los mayores”. Es decir, que el auténtico problema para España ya no es la sostenibilidad del sistema de pensiones, sino si el modelo “está adecuado para hacer frente a los riesgos de pobreza y desigualdad” que pueden derivar de retribuciones demasiado bajas y unos menores niveles de atención y gasto sanitario.

“La necesidad de alterar las trayectorias en el presupuesto sobre el envejecimiento demográfico es tan apremiante para algunos Gobiernos de los mercados emergentes como lo es para los soberanos de economías avanzadas. En ausencia de la acción política, la deuda neta del gobierno general media en las economías avanzadas se elevará en 2050 al 131% del PIB, y para los mercados emergentes será del 136%”.

En un análisis sobre el impacto fiscal que el envejecimiento en un total de 58 países, Marko Mrsnik considera que “los cambios estructurales adoptados por muchos soberanos en los últimos años, particularmente en lo que a costes de pensiones se refiere, debería ayudar a conseguir una estabilización fiscal a largo plazo”.

El 69% de los españoles cree que trabajará más allá de la edad legal de jubilación para poder financiar su retiro

La mayoría de la población española cree que deberá optar por una jubilación activa: el 69% de los españoles considera que tendrá que trabajar más allá de la edad legal de jubilación para poder financiar su retiro, aunque solo un 49% estaría dispuesto a hacerlo, según un estudio realizado por AVIVA del que se hace eco El Economista.

Algunas de las conclusiones de este segundo encuentro titulado ‘Los españoles ante el ahorro, el riesgo y la jubilación’ en el que se analizan las expectativas de los ciudadanos en cuanto al nivel de vida que tendrán cuando dejen el mercado laboral en comparación con las percepciones de las personas ya jubiladas es que la preocupación sobre cómo financiar el retiro va en aumento.

Si bien seis de cada diez jubilados afirma estar satisfecho con su nivel de vida, esta proporción cae en picado cuando se pregunta qué expectativas tienen los futuros jubilados. Solo un 39,7% cree que estará satisfecho cuando se jubile. Si bien seis de cada diez jubilados afirma estar satisfecho con su nivel de vida, esta proporción cae en picado cuando se pregunta qué expectativas tienen los futuros jubilados. Solo un 39,7% cree que estará satisfecho cuando se jubile.

Un dato que concuerda con que más de la mitad de los jubilados encuestados sostiene que con su pensión pública cubre entre el 80-100% de sus gastos anuales. Sin embargo, solamente un 11% de los españoles en activo hoy en día cree que podrá cubrirlos cuando se jubile.

Una adecuada planificación financiera es fundamental

Por otro lado, a la dudosa sostenibilidad del sistema de pensiones se suma el aumento de esperanza de vida. Las proyecciones demográficas “indican que pasaremos un tercio de nuestra vida jubilados, por lo que realizar una adecuada planificación financiera resulta fundamental. En este punto resulta llamativo que a pesar de que la tendencia sea a vivir más años, la edad ideal a la que los españoles les gustaría jubilarse son los 62 años, dos años antes de la edad real de jubilación actual y cinco años antes de la edad legal fijada a partir de 2027”, según José Manuel Jiménez, director del Instituto AVIVA.

Un dato curioso es que un 63,3% de los españoles estima que vivirá menos de 19 años una vez se retire del mercado laboral. “Dato que contrasta con la edad real de acceso a la jubilación, que volvió a bajar en 2015 hasta situarse en los 64,09 años, y con las últimas cifras publicadas por la OCDE, que sitúan la esperanza de vida en nuestro país en 2013 en 83,2 años”, apunta el informe.

Fuente: BDS 06/05/2016

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