Las filiales españolas de los grupos europeos están bien protegidas

Las filiales españolas de los grupos europeos están bien protegidas

Con una amplia participación de asistentes, INESE CATALUNYA e IMAF organizaron la pasada semana en Barcelona una jornada sobre el impacto de la actual coyuntura económica en el sector asegurador en general, y en particular sobre los mediadores. En el marco de esta jornada, Ricardo Lozano, director general de Seguros y Fondos de Pensiones, fue preguntado sobre el posible impacto que en algunas de las filiales de grupos europeos radicados en España pudieran tener las pérdidas de 2008 anunciadas por la compañía matriz. Lozano manifestó que, en el caso de las sucursales, el impacto y el riesgo era directo, pero si se trataba de filiales (el mayor número), éstas estaban respaldadas por su balance en España que, como se había comentado anteriormente a lo largo de la reunión, era positivo, con un exceso para el conjunto del sector de 19.000 millones de euros del patrimonio sobre las provisiones necesarias a 30 de septiembre de 2008.

Por otra parte, Lozano indicó que la totalidad de las 7.000 reclamaciones que están en gestión actualmente supondría menos del 0,5 por 10.000 de las primas, lo que revela un impacto muy pequeño a nivel de cuenta de resultados, aunque advirtió que puede tener un efecto importante a nivel de imagen.

De la intervención en esta jornada del catedrático Prosper Lamothe cabe destacar el muy difícil panorama que dibujó para el sector financiero en España, en especial en las cajas de ahorros; subrayó, en este sentido, que según un estudio realizado en Estados Unidos, las probabilidades de quiebra de algunas cajas españolas superan el 30%. En lado positivo, apuntó que el rebrote de la bolsa se producirá de forma importante y, en su opinión, posiblemente será hacia finales de año.

Mientras, Juan José Lecanda, socio director de IMAF, expresó su preocupación por la posibilidad de que los escasos crecimientos -e incluso los decrecimientos de primas- a que se verán abocadas algunas aseguradoras en los próximos meses pudiera llevar a condicionar las políticas de suscripción de las entidades, volviendo a los errores del pasado y penalizando las cuentas de resultados. Por su parte, José María Galilea, consejero delegado de GRUPO GALILEA, y Juan Luis Harriero, presidente ejecutivo de ALKORA-GRUPO VERSPIEREN, desde su experiencia como firmas que han realizado operaciones de compra de corredurías de forma muy activa en los últimos años, apuntaron que la situación actual es muy distinta y que están viendo las operaciones con mucha mayor tranquilidad, a pesar de que todas las que se han realizado con anterioridad han tenido éxito.

Más vinculación de compañías y mediadores

La intervención del presidente del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros, José María Campabadal, fue un ejemplo de transparencia sobre la información en cuanto al número de colegiados y a los presupuestos de su organización. A finales del pasado año, contaban con 9.930 colegiados, de los cuales 4.861 eran agentes y 3.845 corredores. El presupuesto del pasado ejercicio fue de 2 millones de euros, de los cuales más de la mitad provenía de la actividad de formación.

Francesc Santasusana, director de la correduría SANTASUSANA, expresó que, para luchar contra la crisis, estar protegido por las asociaciones es positivo. Indicó expresamente que él pertenecía al Colegio, porque consideraba que era un paraguas; a ADECOSE, porque le permitía una representatividad en determinados foros; y a COJEBRO, porque le posibilitaba un contacto con corredores con su misma problemática que le ayudaban en el desarrollo de su estrategia empresarial. Mientras, Jordi Triola, agente exclusivo de SEGUROS BILBAO y presidente de la Comisión de Agentes del Colegio de Girona, planteó la necesidad de proximidad al cliente; y se sorprendió de las estadísticas que muestran que sólo 10.000 agentes exclusivos de los 87.000 actuales superan los 300.000 euros de cartera.

Finalmente, en las conclusiones de la jornada, Francisco Betés, presidente de IMAF, se refirió a la dureza de la crisis, si bien los efectos sobre el sector asegurador serán menores, ya que el negocio está bien controlado y las inversiones han sido prudentes. Señaló que bastaría con seguir haciendo bien las cosas, como se han hecho hasta ahora, sin miedo a posibles decrecimientos de primas. Sería muy positivo, añadió, una mayor vinculación de compañías y mediadores en estos momentos de dificultad.

Fuente BDS lunes 23 de marzo

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