La mala praxis de la bancaseguros

La mala praxis de la bancaseguros

18.04.11 – JUAN CARLOS MAROTO LAGALL | CORREDOR DE SEGUROS

Es una obligación moral para cualquier profesional alertar a los consumidores para prevenir engaños y abusos por parte de algunas entidades bancarias y sus vinculaciones aseguradoras; es decir, la bancaseguros. Hay una práctica muy común, cada vez más extendida, que sonrojaría a cualquiera por la desfachatez e inmoralidad de sus actos y que si no roza la ilegalidad, bien podría ser por el aprovechamiento implícito de lagunas jurídicas.
A saber. Las entidades bancarias pueden exigir -que no obligar- a contratar un seguro de vida a sus clientes para cubrir el importe del préstamo en caso de fallecimiento. Hasta aquí, nada extraño, con la salvedad de que se puede contratar donde el contratador quiera y con quien quiera hacerlo, y no en el banco necesariamente. Pero la sorpresa llega cuando ve cargadas en su cuenta al día siguiente de la concesión de la hipoteca cantidades de hasta 20.000 euros y más, en concepto de seguro de vida. Imaginen el susto. Entonces, es cuando uno se da cuenta de lo que ha firmado y que el seguro de vida no es como él suponía, ni se lo han explicado bien. Al prestatario le han cobrado el seguro de una sola vez los treinta años de hipoteca, o los que sean. ¿Y qué pasa si uno quiere liquidar el préstamo antes del vencimiento, o al mes siguiente? Pues que el importe del recibo de los 30 años de seguro no se lo devuelven. Como mucho, eso sí, faltaría más, le dan opción de cambiar de beneficiario. Esta operación, es lícita, pero no es correcta, ni ética. ¿De verdad cree alguien que si le explican estas condiciones, las aceptarían ? Otras entidades, más suaves, pero no por ello menos irresponsables, tienen la delicadeza de financiar el importe del seguro dentro del préstamo, con lo cual, pagas la totalidad de la prima de seguros de X años, y además, claro, cobran más intereses. Praxis lesivas para los intereses del prestatario, una agresión, diría yo, (algunas personas y familias, con estas primas de seguros, comerían durante un año) y capciosa, se mire por donde se mire. Es de suponer que un préstamo se pide por necesidad económica, y que la entidad bancaria ha de mirar por no lesionar ni menoscabar la economía del hipotecado. Lo contrario es usura. Lo normal en estos casos es que el seguro se contrate anualmente y se fraccione el pago, o no, de la forma elegida por el cliente. Si a esto añadimos la vinculación de la contratación de seguros -como estos de abusivos o más-, al préstamo para ser un 'cliente selectivo o de confianza' -mas bien obligado- y así no te revisen la hipoteca al alza, claro está, estamos hablando de coacción.
Por cierto, no sé muy bien si un notario puede pasar esto por alto -porque a veces figura en las escrituras-, dando fe, y sabiendo que muy normal, muy normal, no es.
¿Hasta dónde vamos a llegar con tanto abuso y usura? ¿En qué parte del corazón mora la conciencia, la ética, el humanismo, para reconocer que así no se puede engañar a la gente? El usuario ha de saber que hay organismos donde poder recurrir para defenderse, para denunciar, pasa asesorarse, para ejercer sus derechos. Si no lo hacen, estarán perjudicando a los demás. A todos aquellos que vengan detrás.

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