Escasa indemnizacion por los fallecidos del vuelo de Spanair

Escasa indemnizacion por los fallecidos del vuelo de Spanair

Articulo de Daida I. Rodríguez en Canarias7.es 
Las Palmas de Gran Canaria

Morir en un accidente aéreo tiene el mismo valor que morir en un accidente de tráfico. Al menos ese es el baremo que se utilizará para calcular las indemnizaciones para los afectados por el siniestro del vuelo JK 5022. En concreto son 120.000 euros por vida perdida.

No es una cuestión de dinero sino de responsabilidad», sentencia Zaida Rodríguez, portavoz de la Asociación de Afectados del Vuelo JK 5022, «no tiene ni punto de comparación, ni están los mismos factores implicados», añade. Rodríguez quiere dejar claro que «el dinero no nos importa en absoluto, pero es evidente que de la única manera que se escenifica el daño que nos ha hecho Spanair es a través de las indemnizaciones».

Rodríguez destaca que «el caso es que, hoy día en España, a cualquier compañía aérea le sale muchísimo más económico pagar tres accidentes aéreos al año que invertir en la seguridad, el mantenimiento de los aviones y en la formación de los mecánicos y los pilotos». Precisamente, el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) detectó errores en todas las áreas mencionadas por Rodríguez. A la compañía Spanair le podría costar 18.480.000 euros, si el juez así lo decide, un siniestro que costó la vida de 154 personas, 20 de ellas niños.

Sin embargo, la Asociación confía en la Justicia para que valore adecuadamente las consecuencias del accidente del vuelo JK 5022. «Es cierto que nos han dicho que la vara de medir son los accidentes de tráfico», explica José Pablo Flores, también portavoz de la Asociación, «pero confiamos plenamente en la Justicia y creemos que el juez dictaminará las indemnizaciones de acuerdo a las circunstancias», añade, «las secuelas que nos han quedado son terribles», sentencia Flores.

Pero la verdad es que el proceso judicial está siendo lento y costoso para las familias. El corporativismo, la falta de acceso a la información y la pasividad de algunos de los abogados está complicando la búsqueda de la verdad a la que aspiran las víctimas.

La Asociación ha conseguido que el juez autorice una investigación paralela sobre los sucedido por parte de peritos contratados para este efecto. «Estamos a la espera del acceso a las cajas negras», explica Javier Rodríguez Torres, miembro de la Asociación que perdió a su cuñada María del Carmen Rojo.

Sin embargo, Rodríguez Torres insiste en que «aquí hay mucho que investigar, no sólo el peritaje del avión». Entre otros asuntos, las víctimas se preguntan por qué falló el plan de emergencias; por qué tardaron tanto en llegar las ambulancias; por qué los mecánicos tienen una formación de FP 2 y sólo se ciñen al manual; por qué no hay ingenieros que supervisen su trabajo. Desde la Asociación se considera que la complejidad de estos asuntos está acobardando a algunos de los abogados. «Queremos que en septiembre se le dé un empujón al caso entre todos», indica Rodríguez Torres.

La Asociación de Afectado por el Vuelo JK 5022 afirma que está satisfecha con el trabajo de Juan Javier Pérez, juez instructor de la causa en el Juzgado número 11 de Madrid, pero entiende que su situación no es fácil. Pérez no ha conseguido que la Agencia Europea de Seguridad Aérea elabore un informe paralelo al de la CIAIAC que depende del Ministerio de Fomento.

«Confiamos en el juez de instrucción», señala José Pablo Flores, «sólo queremos que se dilucide la responsabilidad penal en este asunto, que los culpables paguen por lo que han hecho», Flores añade, «no queremos que se condene a gente inocente sino que se conozca el grado de participación de los imputados por el accidente y que respondan por ello. Queremos Justicia».

Dos imputados.

Un año después del accidente aéreo en el que murieron 154 personas, el juez que investiga el siniestro mantiene imputados a dos técnicos de la compañía aérea Spanair. El titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, Juan Javier Pérez, mantiene imputados por 154 delitos de homicidio imprudente -el número de fallecidos en el accidente- y 18 de lesiones imprudentes -los heridos- al mecánico de Spanair Felipe G.R. y al jefe de mantenimiento de la compañía en Barajas, Jesús T.A. De cualquier modo, un año después de la tragedia, el proceso judicial aún parece estar muy lejos de terminar.

 

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