El seguro apenas aparece en el 0,5% del blanqueo de dinero detectado

El seguro apenas aparece en el 0,5% del blanqueo de dinero detectado

www.capitalmadrid.info 09.07.2010

El sector critica las cargas burocráticas que van a sufrir las entidades y los clientes

La presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos. Miguel Ángel Valero.– El sector asegurador es muy consciente de que España es "uno de los países europeos más afectados por esta lacra social" que es el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, pero también lo es de que su actividad "no es precisamente la vía principal para estos procedimientos delictivos". La presidenta de Unespa y ex directora general de Seguros y Fondos de Pensiones, Pilar González de Frutos, destaca que "apenas el 0,5% de los asuntos investigados por el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) tiene su origen en alertas y sospechas emitidas por las entidades aseguradoras".

Pero este compromiso del sector asegurador no impide efectuar críticas a la Ley 10/2010, de 28 de abril, de Prevención del Blanqueo de Capitales y de la Financiación del Terrorismo. La presidenta de Unespa aprovecha la presentación del primer estudio sobre la aplicación de esta norma en las entidades aseguradoras, las gestoras de fondos de pensiones y los corredores de seguros para alertar de las "cargas significativas" que va a suponer sobre todo para la operativa en Vida. "Carga para la entidad, pero sobre todo para el cliente", señala Pilar González de Frutos, que emplaza al Gobierno a aliviar ese peso burocrático en el desarrollo reglamentario de la ley.

La presidenta de Unespa critica especialmente "la desaparición de la excepción a la obligación de identificar que, hasta el momento, reducía las peticiones de información a los clientes aseguradores que hubieran abonado su seguro mediante una entidad de crédito". Pilar González de Frutos señala que no se ha tenido en cuenta, a la hora de trasponer la normativa europea, que en España el control sobre el cliente que tiene la banca comercial "es muy avanzado y ejemplarizante".

José María Campabadal, presidente del Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros, califica esas cargas de "útiles", aunque cree que las obligaciones y los procedimientos que deben cumplir los corredores de seguros en prevención del blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo "parecen pensados para entes de mayor estructura".

Jaime Gómez-Ferrer, letrado que trabaja en la Subdirección general de Inspección de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, ha elaborado el trabajo "La Prevención del Blanqueo de Capitales en las Entidades Aseguradoras, las Gestoras y los Corredores de Seguros", editado por el Instituto de Ciencias del Seguro de la Fundación Mapfre. Critica que la norma no ha tenido en cuenta las especificidades del seguro y que esta actividad no es precisamente "el lugar perfecto para el blanqueo", y que las obligaciones de prevención "ralentizan" la operativa aseguradora, especialmente en seguros colectivos, en paquetes de pólizas y en la venta a distancia.

"Ninguna entidad ha cumplido las normas al 100%", justifica este experto, que resalta las cargas burocráticas para las entidades aseguradoras. No obstante, señala que el seguro supone "una primera barrera en el control del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo" y que el régimen sancionador de la nueva ley es "durísimo".

Jaime González-Ferrer avisa al sector: en las operaciones de bancaseguros, la responsabilidad en la prevención y detección de blanqueo de capitales y de financiación del terrorismo afecta a la entidad aseguradora, aunque la póliza haya sido comercializada por un banco o una caja de ahorros. Lo mismo sucede con un plan de pensiones respecto a la gestora, aunque la comercializadora sea otra entidad. Y el corredor de seguros es "responsable directo" en el caso de las pólizas que haya intermediado. En este sentido, señala que de los 5.000 mediadores de seguros que existen aproximadamente en España, no todos están dados de alta en el Sepblac.

La obra editada por la Fundación Mapfre destaca que "no todos los seguros de Vida son instrumentos susceptibles para blanquear de capitales" y que el blanqueo mundial está "en torno a los 1.000 millones de euros al año". El trabajo elaborado por Jaime González-Ferrer señala como sospechosas las pólizas con intervinientes anónimos "o por designar", que se niegan o se resisten a facilitar información, que facilitan datos falsos o erróneos, residentes en paraísos fiscales o en países no cooperantes en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, con antecedentes policiales o penales; las pólizas individuales en las que no coincide la identidad de los intervinientes o en las que éstos están cruzados (el tomador de un seguro es el asegurado de otro en la que figura como tomador el asegurado del primero) o alguno es una sociedad interpuesta.

Alerta de las pólizas en las que, poco antes del cobro de la prestación, se cambia el beneficiario, y las que cubren el fallecimiento y éste se produce en el extranjero. También la pluralidad de pólizas con un único beneficiario. También es sospechosa la solicitud de una póliza de un cliente residente en un lugar lejano cuando podría obtener un seguro similar en su lugar de residencia. Y el pago en efectivo, cheques al portador y otros instrumentos anónimos, o mediante transferencia internacional en la que no figure la identidad del ordenante o el número de la cuenta de origen, o el fraccionado para eludir el umbral de comunicación, y las primas asumidas por el tomador "desproporcionadas con relación a su patrimonio aparente".

La entidad debe estar alerta ante el "rescate anticipado de seguros de Vida en un intervalo relativamente corto de tiempo desde la contratación", los anticipos a cuenta de la provisión matemática constituida "solicitados al poco tiempo de haber contratado el seguro", los seguros colectivos de empresas con alta rotación de empleados, las pólizas contratadas con "condiciones fuera del mercado", la pignoración de pólizas al portador o a la orden, y la contratación de seguros con prima periódica de pequeño importe que reciben una aportación extraordinaria de gran importe, y los seguros de Vida donde el riesgo actuarial es muy reducido (el capital de fallecimiento y el de supervivencia son prácticamente el mismo), entre otras operaciones.

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