El gasto público en pensiones, salud y dependencia alcanzará el 28,3% del PIB en 2060


El gasto público en pensiones, salud y dependencia alcanzará el 28,3% del PIB en 2060

ALLLIANZ ha presentado la segunda edición 2011 de ‘Pulso Demográfico Allianz’, en el que analiza de los costes derivados del envejecimiento en el mundo durante las próximas décadas. En el caso concreto de España, destaca que el número de personas con más de 60 años -actualmente el 22,4% de la población- se estima que aumentará hasta aproximadamente el 37,5% a mediados de siglo. Esta longevidad, remarca el informe, tiene un precio: en 2060, el gasto público en pensiones, salud y dependencia alcanzará algo menos del 30% del PIB en la zona del euro; en España dicho ratio estará en el 28,3%.

"El envejecimiento en todo el mundo es una tendencia estructural, con consecuencias sociales y económicas potencialmente dramáticas, tanto para los presupuestos estatales como para las personas", señala Alexander Börsch, Economista Internacional Senior de ALLIANZ, especializado en Pensiones. Las áreas más directamente afectadas por el envejecimiento de la población y los costes asociados son las pensiones, la salud y la dependencia.

Debido al rápido envejecimiento de la población, en España, se prevé que el mayor aumento de gastos se observe en el ámbito de las pensiones y la dependencia. En conjunto, los gastos relacionados con estos temas se elevarán en un 9% del PIB, en 2060. Dentro del conjunto de países de la UE, España se encuentra en el grupo de los 10 países que se enfrentan al mayor crecimiento de gastos. Esto se debe particularmente a su rápido proceso de envejecimiento poblacional.

Por todo ello, el estudio deja claro que las sociedades cada vez más envejecidas supondrán una carga enorme para las finanzas públicas en todo el mundo. La clave está en cómo controlar el gasto público, para lo que, según el informe, es primordial establecer sistemas sostenibles y financieramente viables en los ámbitos de las pensiones, la salud y la dependencia.

"Los sistemas de seguridad social sostenibles y el crecimiento económico son las dos herramientas principales para controlar los efectos del envejecimiento, sobre las finanzas públicas. Si se traza el camino en la dirección correcta a tiempo, el Estado podrá mantener su función y la atención dejará de centrarse en los retos de las sociedades envejecidas para fijarse en las oportunidades que éstas ofrecen. Los sistemas sostenibles y las pensiones privadas son los requisitos básicos para una jubilación financieramente sólida para las generaciones actuales y futuras", concluye Börsch.

 Fuente:Boletín Diario de Seguros

DEJA TU COMENTARIO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *