Aumento de los intentos de fraude a las compañias de seguros

Aumento de los intentos de fraude a las compañias de seguros

 
14.03.10
ALICIA NEGRE
La Verdad de Murcia
 
 
La Policía Nacional detuvo el pasado año a 54 personas por la presunta simulación de delitos.
 
Durante los meses de enero y febrero de este año, se arrestó a 23 personas por el mismo delito.
TIPOS DE FRAUDE
Fraude en la suscripción.
Siniestro simulado.
Exclusión de cobertura.
Ocultación de daño o lesión preexistente.
Falsedad de facturas, minutas u otros documentos.
Reclamación desproporcionada.
Otros
INDICIOS
Antecedentes del asegurado.
Problemas económicos.
Contratación o ampliación de coberturas en fecha próxima al siniestro.
Similitud de apellidos.
Al peritar/tramitar.
Por el relato del siniestro.
Por nerviosismo o contradicciones al declarar el accidente.
Por desproporción entre los daños y las lesiones.
ACCIONES ANTI FRAUDE
Inspección ocular.
Comprobación de daños y lesiones.
Localización y estudio de las características de los daños o lesiones.
Entrevistas.
Análisis de restos y vestigios.
Localización de testigos.
Comunicación entre entidades.
Llamadas cruzadas.
 
 
 
«Un hombre denunció el robo de mercancía en su empresa y era imposible porque lo que dijo que le habían robado no cabía en la nave»
La simulación de delito se castiga con una multa, pero puede conllevar un delito de estafa con penas de hasta 3 años de cárcel
Ésta es la historia de uno de los muchos delitos simulados que el Cuerpo Nacional de Policía ha registrado en la Región en lo que va de año. Concretamente, han sido 23durante los meses de enero y febrero de este año, frente a los 54 que se registraron a lo largo de todo el pasado año. Una modalidad delictiva que va en aumento y que, en ocasiones, trata de enmascarar otra mentira (gastos en juego o en droga, en páginas web de contenido pornográfico…). Son los menos. La mayoría persigue otro objetivo mucho más material: llenarse los bolsillos con el cobro de los seguros.
Algunos de estos falsos relatos están muy estudiados, son coherentes y ponen a las compañías aseguradoras contra las redes. La mayoría, sin embargo, caen por su propio peso. «En una ocasión, vino un chico a denunciar el robo de su móvil y, cuando los agentes, a los cinco minutos, telefonearon para ver si éste daba señal, contestó él mismo», recuerdan sorprendidos desde la Policía Nacional.
«Los policías que toman las denuncias ya tienen mucha experiencia y se dan cuenta enseguida de si les están contando una historia», alertan. Cuando un agente detecta una versión incongruente o susceptible de ser inventada suele advertir al denunciante del riesgo que entraña la simulación de un delito. «Muchos terminan reconociéndolo y disculpándose», explican desde la Policía. Otros no se bajan nunca del burro y les cuesta caro.
La 'pillería' de estos falsos denunciantes genera, no obstante, un derroche de esfuerzos policiales que preocupa al Cuerpo Nacional de Policía. «Hemos visto gente que ha sido capaz de tirarse dos horas viendo con los policías fotos de sospechosos antes de confesar que se lo habían inventado todo. Eso, para nosotros, es una pérdida de tiempo enorme». Lo que tal vez desconocen estos 'tramposillos' es que su comportamiento puede llevarles ante el juez.
La simulación de delito conlleva una multa económica – de 6 a 12 meses- que impondrá el juzgado de acuerdo a las condiciones económicas de cada cual. Además, en el caso de que la persona cobre una indemnización de la empresa aseguradora, puede entenderse como una estafa, un delito que está castigado con penas que van desde los 6 meses hasta los 3 años de prisión. Ningún juego de niños.
205 millones de euros
Los 'simuladores' de falsos delitos no son, sin embargo, los únicos que tratan de sacar jugo de las compañías aseguradoras. Durante el 2008 – último año de estudio de que dispone la asociación de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA)- se detectaron 76.569 fraudes a aseguradoras en el país. Una cifra bastante superior a los 72.424 fraudes que se detectaron el año anterior. Con el descubrimiento de estas 'trampas' el sector calcula que evitó el pago de más de 205 millones de euros en compensaciones.
En la Región fueron 2.540 los fraudes a aseguradoras detectados en ese periodo. La mayoría de ellos, concretamente 2.094, se habían tratado de cometer con seguros de automóviles, según el informe 'El fraude al seguro español' de ICEA. Cerca de 400 de estos casos se referían a seguros diversos y de responsabilid civil general y 42 lo habían intentado con seguros de vida, accidentes y salud.
Las cifras son elevadas, pero, según estima la asociación empresarial del seguro Unespa, estos dos millares de fraudes se pudieron superar el pasado año. «Es habitual que en tiempos de crisis aumenten los intentos de fraude», relatan fuentes de las aseguradoras, «por eso creemos, a la espera de los datos, que estas cifras han aumentado y, por ello, las compañías ya han aumentado la vigilancia».
Los seguros multirriesgos y los de automóvil son los que más intentos de fraude están registrando en este tiempo de bolsillos vacíos. En el primer caso están aumentando las 'trampas' sobre los robos en industrias, según fuentes de las aseguradoras. «Hace poco, un señor denunció toda la mercancía que le habían robado en su nave industrial y, cuando se estudió el tema, era imposible que hubiera ocurrido porque la mercancía no cabía físicamente en el lugar», relatan desde Unespa.
En el caso de los seguros de automóviles, habitualmente los más castigados, el sector ha notado un aumento de los intentos de fraude en la sustracción de objetos en el interior, en la variación de la fecha del accidente – una persona tiene un siniestro y contrata la ampliación de la cobertura de su seguro, fechando el incidente días después- o en la misma simulación de éste.
«Es el típico caso de dos que se ponen de acuerdo para hacer un parte por el golpe que nunca le dio», explican fuentes de las aseguradoras. El incremento de los tiempos de recuperación o la dilatación excesiva de las bajas laborales – tras un accidente de tráfico- son otros de los comportamientos a los que las aseguradoras se enfrentan cada vez con mayor frecuencia. «Lo vemos mucho en parados o en autónomos a los que el negocio no les va muy bien», explican.
Trucos para 'pillar'
Ante este incremento del fraude a las aseguradoras derivado de la crisis económica, el sector ha elevado la vigilancia que, habitualmente, orienta a la detección de los tramposos y ha abierto aún más los ojos. En el estudio de ICEA figura, incluso, una lista con los fraudes más habituales y su porcentaje de utilización en cada ramo. El fraude en la suscripción del seguro, el siniestro simulado o la

reclamación desproporcionada son algunos de los intentos de defraudación con los que, alerta el sector, ha de batallar más frecuentemente. Estas compañías también tienen en cuenta la exclusión de la cobertura, la ocultación de daños o lesiones preexistentes o la falsedad en facturas o minutas, como otras 'trampas'.
El 77,5% de los fraudes a aseguradoras detectados en 2008 correspondieron, de acuerdo al informe de ICEA, al sector del automóvil. Una tendencia que ya es constante a lo largo de los últimos años. La entidad sí percibió, en cambio, un aumento en el número de casos relacionados con casas y comunidades de vecinos.
Estas compañías no se detienen, sin embargo, en estos datos a la hora de analizar un fenómeno que les cuesta cantidades millonarias cada año. En sus estudios también figura quiénes son los principales defraudadores. En el 84,64% de los casos es el propio asegurado el que trata de ganar un 'pellizco' con las indemnizaciones. El mediador, el reparador o el contrario también juegan, dependiendo mucho del campo, un papel significativo.
Los antecedentes del asegurado, sus problemas económicos o la contratación o ampliación de coberturas en fechas próximas al siniestro son algunos de los indicios que estas empresas aplican a la hora de 'pillar al tramposo'. El relato del siniestro y el nerviosismo o las contradicciones en las que incurre el asegurado son, según el informe de ICEA, otras de las pistas con las que cuenta la empresa. No son las únicas. Las aseguradoras también suelen valorar que la proporción entre daños y lesiones sea ajustada o que no exista similitud en los apellidos de los implicados.
Una vez que se ha detectado alguno de estos indicios, las compañías llevan a cabo una serie de acciones orientadas a la detección de fraudes. Entre ellas destaca la inspección ocular, la comprobación de los daños y lesiones o la localización de testigos. El estudio de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras apunta también a las entrevistas, las llamadas cruzadas o la comunicación entre entidades como los métodos más habituales en estas empresas. Todo para cazar al 'tramposo'.
Cuando los agentes de la Policía Científica se acercaron a esa cerradura reventada a golpes todo parecía claro. Blanco y en botella. La puerta forzada, los cajones revueltos… Todos los detalles coincidían con la versión del saqueo que el propietario del domicilio denunciaba apesumbrado. Sin embargo, aquel robo no era un robo. Un buen olfato policial llevó a la Policía, días después, a la puerta de una tienda de compraventa en la que el denunciante había vendido, poco antes, los bienes que ahora aseguraba robados. Esos objetos cuyo valor pretendía ahora reclamar a su compañía aseguradora.

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