30 indicios apuntan al asesinato de una mujer para cobrar 5 seguros de vida

30 indicios apuntan al asesinato de una mujer para cobrar 5 seguros de vida

Europa Press | Valencia 05/02/2010

El ministerio fiscal aludió este viernes a más de 30 indicios que apuntan al asesinato de una mujer en 1995 a manos de su marido, con quien se había casado seis meses antes, para cobrar alrededor de 811.000 euros por los cinco seguros de vida que tenía contratados. Por su parte, la defensa pidió la absolución para su cliente en base a una sentencia absolutoria dictada anteriormente por la Audiencia Provincial.

Así se pronunciaron ambas partes en la última vista, que tuvo lugar este viernes en la sección quinta de la Audiencia de Valencia, en la que se repetía el juicio -tras ordenarlo el Tribunal Supremo- contra este hombre, que fue absuelto del delito de asesinato en la sección cuarta de la Audiencia de Valencia al estimar que no quedó probado que provocara el siniestro de tráfico. El TS estimó en junio los recursos de casación interpuestos por los representantes legales de la víctima y de los seguros de vida contra la sentencia dictada y ordenó repetir la vista.

El fiscal encargado de la causa ocupó hasta dos horas y medio de tiempo para recordar que existen más de 30 indicios que apuntan al hombre como autor de la muerte de su esposa, tras provocar un accidente de tráfico y quemar el vehículo con ella en el interior.

Al comienzo de su exposición, aludió a una "dificultad notable de la prueba" puesto que, en primer lugar, los hechos se empezaron a investigar como un accidente "mondo y lirondo", y la Guardia Civil entendió desde el principio que el incidente era "accidental". Además, expuso que el acusado "se guardó mucho de organizarlo todo de forma clandestina".

No obstante, insistió en que se han podido recopilar "demasiados" indicios de que este caso es un asesinato, en el que "no había ni una mínima razón para que se hubieran contratado tantos seguros". Así, rebatió cada argumento del acusado, y mostró que ni viajaba tanto como decía, ni disponía de "tanta holgura de dinero" como para contratar "tal cantidad de seguros", que le costaron más de medio millón de las antiguas pesetas.

Respecto a la contratación de estos seguros, señaló que la víctima, una mujer alta, delgada, de 60 kilos y "apocada", "no intervino en ningún momento en la decisión de contar con tantos seguros". "No tuvo una intervención mínimamente relevante, no opinaba, y quien gestionaba los seguros por muerte o incapacidad total era su marido". Ella, de esta manera, según dijo el fiscal, era "una víctima propiciatoria, objeto de ser asesinada".

Escena del crimen
Situándose en la escena del accidente, se remitió a los informes periciales y a las declaraciones de los bomberos y agentes para confirmar su teoría. De esta manera, el fiscal indicó que es imposible que el vehículo que conducía el acusado circulase a 120 km/h cuando se salió de la calzada, en el tramo Silla-San Juan, en el término municipal de Favara (Valencia).

Señaló que sobre el asfalto se pudo observar una "pequeña frenada o fricción" que "podría ser controlada" e indiciaría que no había un exceso de velocidad. Así mismo, aseguró que no podía creer que el acusado no recordara lo último que le dijo su mujer, y sí se acordara de que no frenara y de que llevaba las manos en el volante. Por ello, el fiscal consideró que el hombre "no puede decir lo que vio porque estaba pendiente de hacer las maniobras pertinentes para que él no resultara herido y su mujer quedara inconsciente para prender fuego al vehículo en el que viajaban".

También aludió a que el hombre, a pesar de que aseguró que intentó sacar a su mujer cuando se inició el fuego, pero que le fue imposible, no presentaba casi ninguna herida, ni siquiera intoxicación por humo, "tan sólo quemaduras superficiales casi de diseño". De hecho, pidió el alta voluntaria y las curas no fueron seguidas.

En cuanto a lo único que pudo salvar el hombre del incendio, el fiscal recordó que fue la cartera, en la que figuraba la documentación de ambos y las tarjetas de crédito. Estos papeles "garantizaban la identidad de la víctima para poder cobrar los seguros contratados". "Qué raro que esto fuera lo único que se salvara", dijo. Además, resaltó su conducta "fría" a lo largo del incidente y de la instrucción.

Por todo, el fiscal considera probado, con más de 30 indicios, "frente a los de la defensa, que se pueden contar con los dedos de una mano", que el hombre urdió un plan para asesinar a su mujer y cobrar los seguros. Así, pide que se le impute un delito de asesinato con el agravante de parentesco y alevosía.

Frente a ello, el letrado del acusado solicita una sentencia absolutoria en base a que ya se dictó una resolución en la Audiencia Provincial que le absolvía de los hechos que se le imputaban. Así, insistió en que fue un accidente.

 

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