Seguro de vida hipotecario

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Seguro de vida hipotecario

 Información elaborada por Bankimia

Uno de los temas que más críticas genera entre los compradores de vivienda que acuden a los bancos en busca de financiación es el de los seguros que con distintos niveles de necesidad se ven obligados a contratar. Una de las circunstancias vitales más críticas y que con mayor razón harían recomendable una buena cobertura aseguradora es la de ser el titular de una deuda hipotecaria. Sin embargo, resulta cuestionable que estos seguros hipotecarios se impongan de cualquier manera a los prestatarios.

El seguro hipotecario, en su sentido más amplio, es un instrumento financiero que permite hacer frente al pago de un préstamo hipotecario a la vez que se puede seguir utilizando en condiciones normales la vivienda. Bajo esta definición caben distintos productos, entre los cuales los más habituales son el seguro de Hogar, el seguro de Protección de Pagos y el seguro de Vida. Es de este último del que hablaremos en el presente artículo.

¿Que es el Seguro Hipotecario de Vida? El Seguro Hipotecario de Vida es aquel que en caso de muerte o incapacidad del titular cubre el capital pendiente de pago que hubiera en el momento de producirse el siniestro. Aunque podría tener mucho sentido que este seguro cubra la vida total del préstamo, normalmente a las entidades financieras sólo les preocupará un período menor, usualmente en el entorno de los 10 primeros años. El comprador debería valorar la conveniencia o no de esta cobertura, de si se ajusta a sus propias necesidades, o si con un período mayor, incluso hasta la edad en la que este instrumento deja de estar disponible (generalmente entro los 70 y 75 años, dependiendo de la compañía aseguradora) se verían mejor atendidas sus necesidades.

Obligatoriedad Lo primero que tenemos que comprender de este producto, con tal de poder tomar las mejores decisiones al respecto, es en que medida es obligatorio al contratar una hipoteca. Muchas de las personas que adquieren una vivienda creen que es obligatorio por ley contratar con su banco un seguro de vida. Esto es absolutamente falso, en España la ley no exige que los titulares de un crédito hipotecario suscriban ningún tipo de seguro de vida. Lo que si es verdad es que, si el banco a la caja no se consideran razonablemente cubiertos para adjudicar el préstamo siempre pueden denegarlo (principio de libertad de contratación).

Dicho de otra manera, el banco puede condicionar la otorgación de un préstamo hipotecario a que el cliente suscriba un seguro de vida, pero no puede obligarle a que dicho seguro se contrate directamente con la propia entidad o con otra empresa aseguradora elegida por la misma. Esta práctica se considera como abuso de posición dominante en la negociación. Según la Comisión Nacional de la Competencia: “La legislación española no sanciona la mera posición dominante, puesto que ésta puede ser resultado de un buen desempeño empresarial, sino un abuso de la misma que pretenda restringir la libre competencia debilitando a los competidores, obstaculizando la entrada a otras empresas o aplicando condiciones injustas a clientes o proveedores”.

Está claro que cuando una caja o un banco obliga a sus clientes a contratar un seguro de vida en particular no sólo está debilitando a los posibles competidores sino que, además, está aplicando unas condiciones posiblemente injustas a sus propios clientes.

Una práctica habitual de las entidades financieras es ofrecer un interés mejorado a aquellas personas que contraten un determinado producto de seguro de vida. Esto ya entra de lo que un sano juego empresarial permite. El cliente en este caso podrá calcular el coste real que tendrá este seguro (básicamente el precio del mismo menos la reducción de la cuota hipotecaria dimanada de la reducción del tipo de interés) y compararlo con el que representaría suscribir otro producto de un competidor o ampliar la cobertura –de ser posible‐ de un seguro que actualmente tenga contratado. Importantes características de los Seguros Hipotecarios de Vida Básicamente existen tres tipos de cuestiones en las que fijarse: el comportamiento de la indemnización en el tiempo, las coberturas adicionales que se pueden contratar y la evolución de la prima en el tiempo.

La indemnización en el tiempo

El Seguro Hipotecario, cualquiera sea el riesgo cubierto, tiene como objeto principal satisfacer el servicio a la deuda hipotecaria asumida por el cliente. Como la deuda que se quiere proteger disminuye según pasa el tiempo existe en muchas compañías del sector la opción de contratar un seguro hipotecario de vida de capital decreciente. Con este tipo de cobertura si el fallecimiento se produce en un momento temprano del préstamo el importe desembolsado por la aseguradora será substancialmente mayor que si esta circunstancia llegara a producirse en los últimos años del préstamo. Al ser la prima a pagar proporcional al capital a cubrir la reducción del coste total del seguro pudiera reducirse de forma substancial.

Las coberturas adicionales Los Seguros de Vida inicialmente están indicados para cubrir la circunstancia del fallecimiento. Se entiende que la muerte de una persona con una participación importante en la economía familiar se generaría un vacío en las finanzas de esta familia. Sin embargo, existen otra circunstancias bajo las cuales se pueden producir este tipo de vacío: por ejemplo, la incapacidad para realizar cualquier actividad económica producida por una enfermedad grave o por un accidente importante.

Muchos seguros de vida ofrecen la opción de añadir la cobertura por invalidez total y permanente. Esta cobertura es muy recomendable pues en este caso no tan sólo cesa una fuente de ingresos determinada sino que a su vez los gastos generados por la persona afectada no sólo no desaparecen sino que normalmente aumentan (debido a las necesidades especiales del tratamiento y/o cuidado de la persona).

Otra opción habitual de este tipo de producto es la indemnización adicional por muerte accidental –e incluso una adicional a esta cuando el accidente en cuestión es un accidente de tráfico o por invalidez sobrevenida, esta cobertura normalmente no representa un incremento importante de la prima y es una forma de aumentar la seguridad del grupo familiar.

Finalmente, otra opción bastante habitual es la del adelanto de capital para atender necesidades fiscales; esta cobertura responde a la necesidad de responder ante hacienda de los diferentes impuestos y tasas –fundamentalmente el impuesto de trasmisiones patrimoniales‐ exigibles en el corto plazo.

La evolución de la prima en el tiempo

El precio que se paga cada año suele ser una razón de no pocos desengaños y disgustos en los clientes de este tipo de seguros, es necesario entender cómo se calculan estar primas para poder decidir lo que más nos conviene en un momento dado.

El importe de las primas de los seguros responden a dos factores fundamentalmente: el capital cubierto y el riesgo asumido. El capital cubierto (salvo en el caso ya comentado de las pólizas de capital decreciente) permanecerá más o menos constante en el tiempo de duración de la cobertura, sin embargo a la medida que los años avanzan el riesgo de fallecimiento avanza también –y de forma acelerada‐ con lo que las primas correspondientes tendrán ese mismo comportamiento, a este sistema de valorar la cuota a pagar se le denomina Prima Natural.

Frente a esta forma de calcular la prima de cada año existe una opción que permite disminuir el incremento de coste: la Prima Nivelada. La Prima Nivelada consiste en calcular a la fecha de contratación el coste total del riesgo durante todo el plazo de vigencia de la póliza, para después dividirlo de forma equitativa durante todos los períodos previstos.

Con la Prima Natural se empieza pagando una cantidad substancialmente menor que con la Prima Nivelada mientras que a partir de una cierta fecha las proporciones se invierten. Por último existe la posibilidad de hacer un pago único de la prima total calculada para toda la duración del riesgo: la Prima Única. Esta es una opción a estudiar, por supuesto, pero siempre sin perder de vista que si se tiene esa disponibilidad de efectivo pudiera ser más interesante destinarla a reducir el importe pendiente en el pago de la vivienda.

Teniendo en cuenta que el importe al que puede ascender la Prima Única puede ser bastante elevado, los bancos ofrecen con cierta frecuencia financiarlo. La formula utilizada consiste en incorporar el importe a pagar por este concepto dentro del propio préstamo, una opción interesante si se quiere reducir el impacto financiero a corto plazo. No obstante, no se debe perder de vista que en este caso el cliente estaría financiando a largo plazo una compra de vigencia sustancialmente menor: pongamos el caso en que el seguro hipotecario se contrata a diez años y la hipoteca es a veinticinco; en este escenario el titular estará pagando durante quince años adicionales un servicio que ya se ha dejado de recibir.

Cada persona habrá de valorar de forma individual su situación económica actual así como sus proyecciones de futuro para ver qué combinación de elementos –Capital decreciente o no, coberturas adicionales, tipo de prima y forma de pago le conviene más.

El beneficiario de la póliza No podemos dar por completo el presente artículo sin considerar el aspecto formal de la inclusión de la entidad financiera como beneficiario de la póliza. Los autores del presente artículo consideran innecesario este tipo de medida por parte de los bancos, que tienen sus propios mecanismos para asegurarse la recuperación de su inversión. Por otra parte nos parece una cuestión a considerar, la pérdida de libertad importante del titular al no poder hacer su propio uso de los fondos derivados de la ejecución del seguro (que pudieran no ser el de la amortización del préstamo).

En cualquier caso el comprador de la vivienda se ha de asegurar que si el banco queda como beneficiario del seguro hipotecario en las escrituras deberá constar que el importe recibido por el banco queda limitado al de la deuda correspondiente al titular y que será utilizado únicamente en la amortización de la misma.

Resumiendo, el seguro hipotecario de Vida es un instrumento, independientemente de la exigencia al respecto de la entidad bancaria, a tener muy en cuenta a la hora de embarcarse en un préstamo hipotecario o incluso cuando ya se ha obtenido una hipoteca y no se cuenta con la protección correspondiente.

 

Posted in Noticias de seguros | 1 Comment

One Response to Seguro de vida hipotecario

  1. fofito says:

    Desearía una ampliación de lo anterior. Me gustaría saber el “tratamient Fiscal” a la cancelación de la Hipoteca por incapacidad “absoluta” me han “amortizado 80.000e y querría saber si, caso de tener que declarar, sería muy elevado el pago a Hacienda. Gracias

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