La profesión de actuario se encuentra en revisión en estos momentos. Una de las opciones que prevén es ampliar su papel profesional más allá del seguro, por ejemplo, a la gerencia de riesgos. El Syllabus –el grupo de conocimientos que estos profesionales deben acreditar para ejercer su profesión- está en análisis y previsiblemente será aprobado en el mes de abril en Hungría. En la presentación del libro ‘Cualificación profesional del actuario. Estudio internacional comparado’, su autor, Miguel Ángel Santolino, señalaba que este Syllabus presenta “un cambio de enfoque” donde la figura del actuario como experto en riesgos, con formación técnica y con habilidades útiles puede tener presencia “en otros sectores más allá de seguros y finanzas. Se encamina a ampliar la empleabilidad”. Concretamente miran de reojo roles profesionales como la gestión de los riesgos o el tratamiento de datos, principalmente. Nuevas oportunidades El presidente del Instituto de Actuarios Españoles (IAE), Gregorio Gil de Rozas, en conversación conAseguranza defiende este nuevo paso porque “ser gerente de riesgo no es una profesión; una profesión es de actuario, gerente de riesgos es un rol”. Lo cierto es que hoy este rol lo desempeñan ingenieros economistas, estadísticos, matemáticos, abogados y también actuarios, aunque en menor medida, resalta el presidente. Añade que por lo que se ve a nivel internacional “la profesión actuarial es la mejor preparada, al menos es lo que creemos nosotros, para cubrir con la mayor garantía y solvencia ese rol de gestor de riesgos”. Puntualiza que “no es intrusismo, es desarrollar un rol por parte de una profesión que hoy no se está haciendo o se está haciendo a una escala menor, pero que vemos que va a ser una ampliación natural para nuestro colectivo”. Resalta que hoy en día este rol lo realizan otros profesionales y “muy bien”. El presidente señaló en su ponencia que los actuarios cuentan con nuevas oportunidades dentro del seguro como nuevas funciones de gobernanza en el marco de Solvencia II, la valoración actuarial de indemnizaciones patrimoniales en el nuevo Baremo de Autos o la realización del informe especial de revisión de la Directiva de Solvencia II. Indicó también que el data science también reúne las condiciones para nuevas oportunidades laborales para los actuarios. Solvencia II y cuestión técnica del seguro Respecto a la implementación de Solvencia II que acaba de cumplir un año, afirmó que los actuarios no han tenido problemas importantes con la nueva Directiva. Sí considera que el reto principal ha sido pasar de hacer un cálculo de la técnica actuarial a “entender un contexto general más de riesgos”. Puntualiza que “la profesión actuarial en el pasado, quizá el presente, pero no el futuro, ha estado focalizada en toda la parte técnica y técnica actuarial” y ahora esto está cambiando por lo que “hemos tenido que ampliar horizontes más allá de lo que estábamos acostumbrados a hacer”. Cuestionado también sobre la situación técnica del sector, que en 2016 ha mejorado según los primeros datos que llegan desde ICEA, apuntó que “el seguro no va a tener un problema técnico”. Ha señalado que la siniestralidad se ha comportado bien y los modelos de las aseguradoras se están modificando y adaptando al nuevo entorno y nos tenemos que felicitar todos, indicó Gil de Rozas. También dejó claro que “hay tensión interna sana entre la parte técnica y comercial” a la hora de fijar las primas de los seguros, aunque “en el sentido común y en el medio es donde se hacen mejor las cosas”. Fuente: Carta del Seguro 30/01/201

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