El automóvil sigue siendo el rey de los siniestros fraudulentos, pero Multirriesgo registra el mayor incremento en el último año

“El fraude no es una picaresca, es un problema” y así se refleja en la tasa [de fraude] registrada en 2014, del 1,2%, frente a la de 2012, que fue del 0,95%. No obstante, hay que insistir en que el 98,8% de los clientes de seguro no son defraudadores. Es una de las conclusiones expuestas ayer por el responsable de Gestión del Fraude y Recobros de AXA en España, Arturo López Linares, durante la presentación del II Mapa del Fraude de la aseguradora en nuestro país.

Del informe se desprende también que el ahorro de la compañía por los casos de intento de fraude detectado se ha incrementado de 30 millones de euros en 2007, al doble en siete años. En concreto, el año pasado AXA evitó pagos fraudulentos por valor de más de 60 millones, lo que supone un 4,16% más en importe evitado y en más de 15.000 casos resueltos.

Por líneas de negocio, Autos, con más del 67,31%, continúa registrando el mayor número de fraudes, pero suaviza su tendencia, que solo aumenta un 6,5% en 2014, “en favor” de Multirriesgos (Hogar, Comercio y Oficinas y Comunidades) que, con más del 25%, aumentó un 13,7% los intentos de defraudar al seguro el pasado año. Diversos, por su parte, supone el 7,52% (RC, Transporte, Industrias, Salud, Accidentes y Vida), con un incremento del 10,8% en los intentos de fraude al seguro.

Mayor profesionalización en el fraude: se incrementa en más del 500% el número de tramas organizadas…

Como explicó López Linares, existen tres tipologías de fraude al seguro: el ocasional u oportunista, es decir, “el siniestro real que aprovecho para defraudar, que por primera vez se ha reducido y donde el objeto de fraude es inferior a 600 euros, por lo que también se denomina ‘fraude de baja intensidad o de impacto mínimo’”, apuntó; el premeditado, que definió como “el planeado y que, real o ficticio, suele ocurrir una vez pero se intenta obtener la mayor indemnización”; y el profesional u organizado, el conformado por “bandas dedicadas a estafar profesionalmente al seguro”.

En el caso de este último, a pesar de suponer el 1% de todos los casos, es el más peligroso y el que está experimentando mayor repunte, mientras que los dos primeros están moderando el crecimiento que venían experimentando en los últimos años. De hecho, uno de los datos más llamativos del informe revela que el número de tramas organizadas detectadas pasó de 7 en 2013 a 45 en 2014, lo que supone un incremento de más del 500%.

… y AXA responde invirtiendo más de tres millones en combatirlo

No obstante, esta profesionalización en el fraude también se está trasladando a los profesionales de la industria, que han incrementado sus esfuerzos y recursos en combatirlo (mayor nivel de peritación, uso de detectives, coordinación con Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, etc.). En el caso de AXA, la aseguradora ha invertido un 8% más para hacerle frente, lo que representa más de 3 millones de euros en 2014 destinados a este fin, siendo la inversión principalmente en intangibles (en formación para sus profesionales y proveedores, en mayor profesionalización y en tecnología).

Para el responsable de Gestión del Fraude y Recobros, la detección de los casos de fraude tiene un impacto importante en la prima que pagan los clientes en sus pólizas. Claro ejemplo de ello, aseveró, es el ahorro del 4,9% que supuso en el seguro de Auto o del 5,7% en Industrias. “AXA hace tiempo que declaró a guerra al fraude, y por eso seguimos trabajando en mejorar las técnicas de detección”, reiteró.

Finalmente, del informe también se desprende que, por Comunidades Autónomas, Madrid destaca por debajo del promedio, siendo la única que ha visto reducida la tasa de fraude frente a otras, como Andalucía -donde el fraude ha aumentado un 50% en dos años- o Ceuta, que registran las mayores tasas (el 2,04% y 3,17%, respectivamente).

Fuente: BDS 17/03/2015

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