La tramitación del Reglamento de Ordenación, Supervisión y Solvencia de Entidades Aseguradoras (ROSSEAR) tiene hoy un paso importante con el análisis del borrador del texto en la Junta Consultiva de Seguros y Fondos de Pensiones. El proceso debe continuar hasta su aprobación definitiva que, de cumplirse los plazos, tendría lugar antes del 1 de enero de 2016, cuando entre en vigor la Ley que el reglamento desarrolla. Tal y como avanzó ayer Raúl Casado, subdirector general de Ordenación y Mediación en Seguros de la DGSFP, se espera que la tramitación y correspondiente aprobación del reglamento sea rápida, dado que “no se contempla un escenario de LOSSEAR sin ROSSEAR”, indicó en su intervención en el seminario ‘LOSSEAR: actuaciones a seguir por las compañías’, organizado por INESE. Comentó, asimismo, que la estructuración en cascada de la nueva normativa de Solvencia II, a través de la ley, el reglamento que la desarrolla, el reglamento de actos delegados y las medidas de nivel tres, “no debería dar lugar a solapamientos” normativos, sino que deben ser textos que se complementen debidamente, y con ese fin también se está trabajando. Casado, que realizó un análisis detallado del contenido de la futura ley, destacó que, además de la transposición de la directiva de Solvencia II, LOSSEAR incluye otras “cuestiones de carácter nacional”, que son “bastante relevantes” y que se introducen en respuesta “tanto a necesidades detectadas por el regulador como a demandas del propio sector”. La unificación de los auxiliares asesores y externos en la nueva figura de los colaboradores externos, la desaparición de la mención de tres ofertas en el análisis objetivo, la creación de un registro de seguros obligatorios, o la ampliación de la cobertura de riesgos extraordinarios del Consorcio en materia de seguros de automóviles son algunas de estas cuestiones. Sistema de gobierno, oportunidad para profesionalizar la gestión Eva María Lidón, inspectora de Seguros, analizó las nuevas exigencias que la futura ley introducirá en materia de sistema de gobierno. Indicó, en primer lugar, que sistema de gobierno “no es igual que gobierno corporativo”. “Son los principios por los que se rige la estructura interna de la entidad”, concretó. La directiva, remarcó, “impone” que la compañía cuente con un sistema “eficaz” de gobierno, y el trasfondo que da origen a esta nueva exigencia es que los requisitos cuantitativos “no son suficientes” y algunos riesgos “solo pueden tenerse en cuenta a través del sistema de gobierno”. Incidió, en este sentido, en que el Pilar II de la directiva, en el que se incluyen estas cuestiones de gobierno, “tiene el mismo valor” que el Pilar I (el de los requisitos de capital). En palabras de Lidón, “el sistema de gobierno es una oportunidad para una gestión más profesionalizada de la entidad”. Y remarcó: “El sistema de gobierno es un traje a medida de la compañía, que sirve para su gestión”. Además, hizo hincapié en que el sistema de gobierno tiene que ser “dinámico” y adaptarse, “prácticamente en el día a día”, a la operativa y los cambios en la entidad. Analizando al detalle las novedades en este campo, apuntó que el sistema de gobierno comprende, como mínimo, la estructura organizativa (aunque la entidad puede definir libremente la forma de organizar su función en la práctica), la distribución de funciones que deben estar separadas, y un sistema eficaz para la transmisión de información. El supervisor puede realizar una valoración acerca de la “aptitud” de la estructura, que debe ser adaptable, “en un periodo corto de tiempo” a los cambios estratégicos en la entidad. ORSA, “herramienta de gestión” para el Consejo de Administración El Consejo de Administración es el máximo responsable del sistema de gobierno, para lo cual cuenta con ORSA como una “herramienta de gestión” clave para tomar decisiones respecto a los riesgos de su compañía. En este punto, la última de las ponentes en la sesión de la mañana, María José Larroy, Legal Counsel, de Legal & Compliance de ZURICH, destacó cómo su grupo tuvo que hacer cambios en los manuales para que el responsable de riesgos tuviera acceso directo al Consejo. Sobre la labor de cumplimiento, una de las cuatro funciones clave o “crítica” que se incluyen en el sistema de gobierno, Larroy destacó que es una tarea “multidisciplinar”, que está creciendo en las empresas. “Cuando toda la organización comprende las funciones del Compliance, es una pauta de funcionamiento que cala y a la que se ajusta toda la empresa”, remarcó. Fuente: BDS 28/05/2015

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