La presidenta de UNESPA, Pilar González de Frutos, valoró el viernes las medidas que se han adoptado en los últimos tiempos en materia de pensiones, pero lamentó que este “encadenamiento de reformas” haya impedido que en España, como en otros países de nuestro entorno, se haya abordado “una gran reforma”. “Las reformas del poco a poco son útiles para los políticos, suelen ser inútiles para los ciudadanos, o incluso tóxicas”, señaló. En el marco de las ‘V Jornadas Economía y Empresa’, organizadas por la Universidad de Valencia y Fundación Cañada Blanch, anticipó que en la elaboración de la próxima Memoria Social del Seguro se está desarrollando un índice que describiese la situación de los diferentes sistemas de bienestar de la UE 15. “La conclusión de este estudio es bastante clara al señalar que el sistema de bienestar español se ve fuertemente penalizado por las características históricas de su mercado laboral y por el hecho de que carece de pilares de capitalización”, sentenció. Por lo tanto, el sistema hay que reformarlo y, en su opinión, se debe de ir hacia a un sistema de cuentas nocionales o virtuales. “Creo que el sistema de pensiones, para poder mantener su esencia de reparto, debe evolucionar hacia entornos de transparencia muy superiores a los actuales, que recoloquen al ciudadano en el centro de la cuestión”, remarcó. Subvenciones para que las rentas bajas ahorren Insistió en que hay que “ahorrar más”, y eso pasa por el segundo pilar. En este punto, detalló, “creo que el sistema más aplicable a mercados desarrollados es el denominado de adscripción por defecto o soft compulsión”, en el que el trabajador es adscrito a un esquema de ahorro, del que mantiene el derecho a salir. La experiencia británica en este modelo muestra que la tasa real de empleados que deciden no ahorrar está entorno al 10%. Advirtió del riesgo de “inequidad” y le hecho de que solo ahorren los contribuyentes de mayor renta. “Es necesario que las rentas bajas ahorren” y, para ello, reclamó “mecanismos de subvención directa o encubierta” y “una puesta en marcha de esquemas de capitalización coordinados”. En este sentido, deberían recogerse mecanismos de subvención directa o indirecta, al estilo, por ejemplo, de los existentes en Alemania”, concluyó.

La mitad de los españoles ahorra para su jubilación

Solo un 24% de los españoles cree que la pensión pública será suficiente para mantener el nivel de ingresos que necesitan en su jubilación y la mitad ha empezado ya a ahorrar para su retiro. Son dos de las conclusiones de una encuesta anual que realiza BlackRock en varios países del mundo y que por segunda vez incluye a España. El sondeo revela que los inversores españoles están concienciados con la necesidad de ahorrar para su jubilación, pero que empiezan a hacerlo más tarde de lo que creen oportuno. Según los datos de este ‘BlackRock Investor Pulse Survey’, la riqueza acumulada por los españoles más próximos a la jubilación (de 55 a 64 años) solo les cubre 14 meses de su retiro, mientras que esperan vivir 20 años después de dejar de trabajar. “Los encuestados creen que la edad adecuada para empezar a planificar la jubilación son los 32 años, pero en la franja de edad entre 25 y 34 años sólo el 33% ha comenzado a hacerlo”, explica Aitor Jauregui, responsable de desarrollo de negocio de BlackRock para España, Portugal y Andorra, en declaraciones a Expansión. La principal razón por la que los españoles no ahorran tanto ni tan pronto como quisieran para la jubilación, esgrimida por un 40% de los encuestados, es que necesitarían más nivel de ingresos para hacerlo. A partir de los 34.000 euros empezarían a ahorrar. Otro requisito que necesitarían para ello sería tener un colchón de entre 4 y 6 meses de su salario. A un 24% le preocupa perder dinero con sus inversiones y un 20% se decidiría a invertir en activos si estos fueran más sencillos de entender. Asesoramiento financiero España es el país donde más se recurre al asesoramiento financiero (un 27% frente a un 20% de media en Europa), algo que se explica por las amplias redes de distribución de la banca. De hecho, la primera fuente de información sobre decisiones de inversión son los bancos (un 44%, frente al 41% de Europa), por delante de familiares y amigos (31%). Jauregui resalta que los españoles son algo más optimistas que el año pasado. Un 39% tiene buenas perspectivas económicas, frente al 38% de la encuesta anterior. Con todo, solo los franceses y los japoneses son más pesimistas. La mayor preocupación de los españoles es su futuro financiero (un 56%), seguido por la seguridad laboral (un 50%) y el elevado coste de vida (un 46%). Ahorrar es su máxima prioridad (un 49%), aunque también se preocupan por preparar su jubilación (un 37%), mantener su capital (un 36%) y financiar la educación de sus hijos (un 31%).
Fuente: BDS 15/02/2016

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