Isabel Aguilera: “Hay que dejar de utilizar el ‘calzador’ en productos”

Hay riesgos, muchos, más que nunca; pero la gran oportunidad que, en potencia, tiene el sector asegurador pasará “con más pena que gloria” si la “adaptación” a la nueva situación no se retira y cede el paso a la detección de necesidades; es esto, saber lo que el cliente espera, lo que permitirá adecuar los productos a la situación real actual, “hay que dejar de utilizar el calzador” en productos. La adaptación de las empresas a la era de la tecnología puede resultar estresante, pero es real y, si no se actúa “ya”, el entorno se encargará de retirar del mercado a quienes no respondan, pues en esta nueva era “lo que no interesa deja de existir”. La continuidad de las empresas, incluido las del sector asegurador, está condicionada en gran medida por la capacidad que se desarrolle de conectar con la generación denominada ‘millennial’, cuyos comportamientos como clientes están condicionando el desarrollo de las empresas. Uno de los requisitos del ámbito asegurador, en concreto respecto a esta nueva realidad, es modificar la imagen de aburrido que transmite y darse a conocer entre los jóvenes como lo que es: un sector de actuación multidisciplinar que está relacionado y en conexión con todos los parámetros, incluso con los que más interés despiertan en el siglo XXI (medio ambiento, educación, salud, seguridad, energía, alimentos, agua, pobreza y desastres naturales). Estas son algunas de las reflexiones expuestas por Isabel Aguilera, directora general para España de Google (2006-2008), en su intervención en la conferencia magistral del ‘VII Encuentro Mediario de Líderes del Seguro’, celebrado ayer en la sede la sede barcelonesa de la escuela de negocios ESADE, en un acto presentado por Lluís Ferrer, presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Barcelona, y Pasqual Llongueras, editor de Mediario y consejero delegado de Grupo ADI. Atraer a los jóvenes Desde su punto de vista, los jóvenes lo quieren todo, quieres ser “young, rich, sexy and free”; no tienen paciencia y lo que no les llega deja de existir, pues Internet y las apps les dan esa oportunidad, ese poder. Por todo ello, si el sector asegurador no quiere que otros competidores, como puede ser Google, le dejen “fuera de juego” tiene que ser capaz de transformarse para que los jóvenes lo encuentren “sexy y cool” y quieran trabajar en él. Los jóvenes, afirmó, son el talento del futuro hay que conocerles y darles oportunidades; lo que dará continuidad a los negocios son las personas, que son los clientes (no la tecnología, que es el medio). Para lograr conocer a los clientes, Aguilera citó como dos “patas necesarias” la formación y la buena comunicación. Retos Aguilera argumentó que uno de los retos como ciudadanos y como empresas es la ciberseguridad, mientras que la digitalización se muestra como otro reto empresarial, pero entendida como el conocimiento de los cambios que se están produciendo en el cliente. La nueva era se caracteriza por su “feroz competencia, pues aparece sin pasado, sin pasivo, con un nuevo modelo de negocio; viene a comerse nuestro pan”. Además, llega con “nuevas capacidades, trabaja en común mientras funciona y luego puede ir cada uno por su lado”. Argumentó que “la fragmentación no conduce a nada” y que “el volumen es importante; hay pensar en global. Para poder vender y comprar al mejor precio hay que tener volumen. Tenemos que salir de nuestras áreas de confort”. Pero recomendó conocer cuál es “el tamaño justo para cada uno” y abogó por la convergencia, pues “la nueva generación sabe qué quiere, cómo lo quiere, cuándo lo quiere, por qué lo quiere y con quién”. Asimismo indicó que “los datos, son el petróleo de este siglo”, por lo que aconsejo que a los presentes llegar a acuerdos con empresas que tengan una amplia base datos.  

“Hay que ir más rápido de lo que va el cambio; si nos adaptamos somos segundones”

Otro de los retos actúales es hacer frente a la velocidad exponencial de los avances tecnológicos; la tecnología es cada vez más asequible y menos diferenciadora, lo que incrementa su velocidad de desarrollo, pero también “hace más grande el mundo y amplía la capacidad de negocio”. No obstante, si no se quiere llegar siempre tarde, “como el conejo en el país de las maravillas, hay que ir más rápido de lo que va el cambio, no hay que adaptarse, hay que ir por delante; si no nos adaptamos somos segundones”. “Ya no vale con, en un momento, ser el mejor; tenemos que ser capaces de construir ofertas de valor robustas y a la vez flexibles, para poderlas cambiar si las circunstancias cambian”, añadió. Otro reto es la “falta de ejemplos a seguir”. Desde que nacemos, todos necesitamos ejemplos a seguir y hoy no hay; por eso quien consiga “convertirse en un ejemplo en seguir”, tendrá un elemento diferencial muy importante. Como último reto aludió a la importancia de “enfrentarse a uno mismo”, pues, a veces, “somos el principal obstáculo”. A lo que añadió que “nos hemos estado preparando para estos retos actuales durante toda nuestra vida; hemos pasado una purga y han quedado los fuertes”. Sobre la posible entrada de Google en la venta de seguros indicó que sí, que hará, pero “no será como el desembarco Normandía; experimentará, como con otros sectores, y desde ahí comprobará qué le vale y qué no. De vosotros depende que su entrada le cueste más o menos”.
Fuente: BDS 07/10/2015

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