El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) organizó ayer una jornada sobre el Baremo de Autos. A lo largo de la mañana se repasaron las claves del nuevo sistema de valoración, que nace, según se destacó, con un alto grado de consenso entre todas las partes implicadas. Miguel Ángel García, presidente de la Fundación del Lesionado Medular y de ASPAYM, inauguró el acto destacando el acuerdo alcanzado por el movimiento asociativo de víctimas y lesionados por accidentes de tráfico, la industria aseguradora y la Administración. Igualmente, Luis Cayo Pérez, presidente de CERMI, reseñó que esta nueva normativa llega “con consenso político y respaldo social”, como respuesta a “una realidad social no atendida y una normativa obsoleta” que no permitía la mejor respuesta para los lesionados. Ricardo González, director general de Relaciones con la Administración de Justicia, puntualizó que “todos estábamos de acuerdo en que el Baremo estaba perdiendo valor y se estaba quedando obsoleto”. En este punto, precisó que el nuevo texto impulsa la búsqueda de métodos alternativos extrajudiciales para la resolución en caso de conflicto, como la mediación y la oferta motivada, con el fin reducir de los plazos de indemnización y abaratar los costes del proceso. Impacto del Baremo: unos 400 millones más al año Óscar Moral, asesor jurídico de CERMI, presentó a Miquel Martín, presidente de la Comisión de Expertos para la Reforma del Sistema de Valoración de los Daños y Perjuicios causados por accidentes, quien explicó que el nuevo Baremo presenta “guiños a la realidad actual” pero es un sistema “reconocible” y que sigue la senda del anterior. En cuanto a la repercusión del nuevo sistema, señaló que se han hecho análisis de impacto económico sobre una muestra de 2,25 millones de siniestros, estimando un incremento de las indemnizaciones del 16,5%, lo que supondrá alrededor de 400 millones de euros al año. Además, incidió en que el nuevo sistema viene a resolver algunos de problemas, como la consideración del lucro cesante o la sustitución de los grupos excluyentes de perjudicados en caso de fallecimiento por categorías de perjudicados, así como la inclusión de los gastos resarcibles, el denominado ‘gasto emergente’. “Cumple al 100% con la reparación integral de los daños extrapatrimoniales”, afirmó. Por el contrario, reconoció que tiene límites respecto al daño patrimonial, pero supone un importante aumento de los importes en caso de muerte y secuelas.

Novedades del sistema

José Pérez, abogado de las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico y miembro de la Comisión encargada de la reforma del Baremo, incidió en los deberes recíprocos de colaboración entre lesionado y aseguradora, que contribuirán a la transparencia y a la consecución de acuerdos extrajudiciales. Precisó que se van a actualizar anualmente las cantidades de las indemnizaciones, pero no con referencia al IPC, sino al índice de revalorización de las pensiones, debido a la modificación de última hora introducida por el Ministerio de Economía. Además, reseñó la introducción de tablas de secuelas por años, en sustitución de los anteriores grupos por franjas de edad. En cuanto al lucro cesante, destacó el reconocimiento del mismo para los jóvenes que aún no han accedido al mercado laboral y para las personas que desempeñan tareas del hogar. En los casos de fallecimiento, apuntó la creación de grupos de familiares que recogen la nueva realidad social.

Fuente: BDS 22/10/2015

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