64 millones de euros. Esta es la cifra que AXA ha evitado en pagos indemnizatorios fraudulentos en todos sus ramos, un 1,5% menos que el año anterior. Aunque echando la vista atrás estos pagos se han multiplicado por más de dos, desde los 30 millones de 2007. Esta cifra se corresponde con un 1.4% de clientes, por lo que se extrae como conclusión que “la mayoría (99%) de los clientes de la compañía son honestos”. Así lo puso ayer de manifiesto en la presentación del ‘III Mapa AXA del fraude en España’ Arturo López Linares, responsable de Gestión del Fraude y Recobros de la aseguradora, quien estuvo acompañado de Josep Alfonso, director de Comunicación y Responsabilidad Corporativa. Entre los datos ofrecidos, se resaltan dos aspectos: que se reportan más fraudes por daños materiales que corporales (80% vs 20%) pero que los corporales son más caros (concentran el 63% del dinero total que se intenta defraudar), siendo el importe medio de un fraude corporal muy superior al de un fraude material: 14.000 vs 1.800 euros. El otro dato a destacar es que a pesar de que la crisis ha quedado atrás, se detectan más casos de intentos de fraude que otros años. Esto, tal vez por el mayor esfuerzo e inversión realizado: la compañía aumentó un 6% la inversión el pasado año, hasta 3,2 millones de euros, lo que significa también contar con nuevas tecnologías y aplicaciones que facilitan la detección. Asimismo, ha puesto en marcha un programa de formación continua a sus trabajadores, proveedores y mediadores para facilitar la detección de situaciones sospechosas y destaca también las nuevas fórmulas de peritación que ayudan en esta lucha. En concreto, y a pesar de que el número de siniestros fraudulentos en 2015 ha sido ligeramente inferior al de 2014, como la caída de la siniestralidad total es mayor, la tasa de fraude final (entendida como el cociente de siniestros fraudulentos entre siniestralidad) se ha incrementado. El número de siniestros fraudulentos detectados en 2015 fue de 17.500 (frente a los 17.900 del año 2014). Autos sigue siendo el rey… pero otros ramos ganan peso López Linares recalcó que “no hay ninguna línea de negocio que se libre del acto defraudador”, y aunque “Autos sigue siendo el rey” sí se ha observado una pequeña reducción en el porcentaje de fraude en esta línea (68,6% en 2013 frente al 61,6% de 2015). Autos muestra un descenso reiterado, gracias en parte a las técnicas periciales y un cierto envejecimiento en las metodologías del fraude que está llevando al defraudador a ampliar sus miras. En Multirriesgos (Hogar, Comercio y Oficinas, y Comunidades) se detecta un crecimiento, ganando cuatro puntos porcentuales desde el 24% que registraba en 2013. Esto se debe al juego que este ramo da a los defraudadores por su versatilidad, ya que “ofrecen la posibilidad de una mayor creatividad en la preparación de situaciones irregulares”, por ejemplo, fraudes por agua y por daños eléctricos. Diversos (RC, Transporte, Industrias, Salud, Accidentes y Vida) también experimenta un aumento en el porcentaje de los casos de fraude (9,3% actual frente al 7,3% de 2013). El fraude organizado se multiplica por más de diez en tres años Por otro lado, López Linares explicó los tipos de fraude, recalcando que el ocasional u oportunista ha disminuido (representa hoy el 54% de los casos frente al 57% de 2014) y es inferior a los 600 euros; el fraude premeditado, que persigue maximizar la indemnización (que suele ser de media de 4.300 euros), que ha crecido un poco en 2015; y el fraude organizado, “sin duda el más peligroso”, ya que aunque es el más reducido en volumen (representa solo el 1% de los casos), suele rondar los 6.000 euros. Sorprende que se haya multiplicado por más de diez en los últimos tres años; además, requiere de una estrecha colaboración con los Cuerpos y Seguridad del Estado para evitarlo. “En AXA se ha hecho una fuerte inversión para detectar estas tramas y pensamos que ahora la compañía está más preparada y cuenta con mejor tecnología para detectarlas”, destacó el directivo. Impacto en la prima “La detección de los casos de fraude tiene un impacto importante en la prima que pagan los asegurados por sus pólizas. El año pasado los pagos evitados por casos de fraude y que no fueron repercutidos en el resto de asegurados supusieron un ahorro del 5% en el seguro de Auto o del 6% en Industrias”, comentó López Linares, quien hizo referencia a las consecuencias penales como resultado del fraude al seguro y su incremento el pasado año (“las condenas de cárcel declaradas por los tribunales por casos de fraude a AXA aumentaron el año pasado un 90%”). Por comunidades autónomas, Madrid y País Vasco presentan la menor tasa de fraude con un 0,55% y un 0,99%, respectivamente. Por el contrario, salvo en La Rioja, en todas las comunidades aumentó hasta situar la media nacional en el 1,37%. Ceuta, con el 6,3%; Melilla, con 2,55% y Andalucía, con el 2,17%, son las que mayores tasas de fraude registran. Fuente: BDS 01/03/2016

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